lunes, 25 de marzo de 2013

Fotos Vacacionales y los Pecados Capitales

Ya empezaron las vacaciones, seguro no hay alma que me vaya a leer hoy. Si tengo suerte, como a las 3 de la tarde se va a despertar algún desvelado que se va de vago hasta el miércoles y va a ver si hay algo escrito por su seguro Conocedor. ¡Gracias por no hacerme sentir tan solito!

Voy a aprovechar que ni mis colegas, clientes y competidores me van a pelar y me voy a echar unas vueltecitas por la ciudad, que luego les voy platicando.

Por lo pronto, empiezo a tener sentimientos pecaminosos, ENVIDIA principalmente de la bola de presumidos que ya están sacando fotos, mostrando sus anatomías frente a una alberca o una playa. Lo más hondo que tengo frente a mí, es el plato de agua de la Lila y la verdad, no me late meterme a nadar ahí.
Muchos también me están despertando la PEREZA. Veo fotos de todos en poca ropa, chancla, muy sonrientes y reposando. Acá yo, vestido, con un calor de la fregada y listo para “trabajar”…. Estoy meditando si me levanto más tarde y hago honor a esta PEREZA inminente que traigo atorada.

El mugre sentimiento que me da por que no pude ir a descansar mi cuerpo y mente, es IRA pura, especialmente cuando veo la fotos de mis cuates con cara de “mira wey, aquí ando y tú no”. Pero ya la pagaran, mis fotos de platillos subidos a las 12:23 AM de cada día, mientras están en sus lugares de trabajo, les acelerará la GULA y van a pagar su osadía por hacerme enojar. También entra aquí la SOBERBIA, esto debido a que yo creo que mis fotos de tragazón son insuperables. (Si Chucha, hay fotógrafos geniales, pero no sé si se comieron el platillo, Yo sí me lo comí.)
Tengo amigos que andan de crucero; para contrarrestar, otros se fueron a esquiar, unos más andan asoleándose el ombligo y no falta el que se fue de shopping.

De los que más despiertan en mí, intenciones de ahorrar y ahorrar para gastarme yo solito todo lo que ahorré, son los que platican y enseñan a dónde andan comiendo y bebiendo cosas fuera de mi alcance y en geografías muy lejanas como para arrancarme en el Micro a desayunar en Durango o en Costa Rica y regresar a medio día a mi casa. Me van a hacer caer en la AVARICIA y niguas que los voy a invitar. (De esta sí luego me arrepiento, porqué me gusta más comer y beber acompañado que solito).

Ya están de mal pensados….. A este Conocedor le falta la LUJURIA…. ¿Qué va a poner? Seguro se le va a armar con Su Chiquita…. Y así andan de malosos pensando chueco, no se hagan.

Para que negarlo, la méndiga LUJURIA es rete difícil de evitar y Acá su Conocedor tiene sus hormonas, están muy funcionales y se alborotan con el calor.

Plan A: Voy a comprar una alberquita de esas de tres anillos donde te acabas el pulmón inflándolas, caben solo cuatro personas, pero parados y el agua se ensucia a los dos minutos.

Tengo el pretexto perfecto para que Mi Chiquita invite alguna excompañera de escuela, amiga rezagada antes de salir de vacaciones, a alguna prima de buen ver o a quién sea que se ponga bikini y quiera asolearse en el patio de mi casa que es particular. Yo me pongo mis lentes oscuros y así veo a donde quiera sin mover el cuello. Ya luego, Mi Chiquita me pondrá como camote por mirón.

Si alguna se anima, yo garantizo botaniza, viandas, beberecua y musiquita.

Yo con todo gusto invito a mis amigos, pero ninguno está tan de buen ver como para que se ponga bikini.

¿Quién dice yo?

Plan B: Me aguanto la LUJURIA y voy a ver a Shakira. (Al Museo de Cera)
Este plan va a funcionar mejor cuando Mi Chiquita lea esto.
¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

viernes, 22 de marzo de 2013

Ratones

No eran los de dos patas, eran de a cuatro y en pandilla.

Estábamos muy responsables trabajando un poco más tarde de lo normal, eran eso de las 10:00 de la noche. Solo estábamos tres personas en la oficina: Amanda, Bisteni que ya era mi amigo desde antes, en ese momento mi jefe y su seguro Conocedor. La verdad ni me acuerdo en qué estábamos tan ocupados.
Como habíamos comido a medio día, el hambre empezaba a hacer mella en nuestras anatomías y lo único que había eran galletas, refrescos y café. Estos perfectamente localizados en la cafetería y guardados en alacena y refri.

Con lo que no contábamos, era que se había impartido un curso ya tarde y el equipo de intendencia se había retirado dejando unas cuantas galletas en la mesa de servicio de la cafetería.

Con el nivel de cansancio y hambre, echamos un disparejo perdiendo Amanda y le tocó ir por galletas y bebidas a la cafetería que estaba como a 3 metros de la puerta de la oficina (qué caballerosos).

Medio segundo después de haber salido de la oficina, escuchamos un alarido de terror de la damisela, que no heló la sangre pensando que ya habíamos “valido madres”, seguro nos estaban asaltando y Amanda era ya presa de los bajos deseos de unos 15 maleantes. Antes de poder reaccionar, Amanda regresa corriendo a la oficina y me utiliza de escalera para subirse al escritorio sin dejar de gritar… solo entendimos……¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡uuuuuunnaaaaa rrrraaaaataaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Muy alterados, fuimos a buscar al enorme animalote que había asustado a nuestra compañera de labores.
Al bajar los 4 escalones para llegar a la cafetería, vimos unas sombritas que corrían por todos lados. Mientras tanto, Amanda seguía gritando como loca de psiquiátrico.
La llamamos para preguntar sobre el carnívoro que había visto y verificar si necesitábamos escopeta cuata calibre 12.
Al acercarse toda temerosa, nos dijo que vio que se había metido atrás del refri (que era un servibar como de 70 cm de altura y estaba metido en un huequito de su talla). La rata no podía ser tan monstruosa.

Precavidos como somos, Bisteni se preparó con un arma mortal para atacar al roedor gigante: Un paraguas. Y como yo soy más machín, me tocó mover el servibar.
Cautelosamente moví el refricito y salieron como 6 ratones que no deben haber medido más de 3 cm cada uno y corrieron para todos lados. Bisteni como pelotero de las Grandes Ligas bateó con el paraguas para pegar Home Run: como a 1 metro de altura. No le dio a ningún ratón.

Amanda regresó gritando y corriendo hacia la seguridad del escritorio, pero uno de los primos de SuperRatón, la siguió cual mascota fiel y se metió con ella a la oficina. Más alaridos, adrenalina a todo lo que da, Bisteni ya torcido con el primer paraguazo y yo “correteando” ratones como perro correteando su cola.
Decidimos ir a rescatar a Amanda del roedor asesino antes de que algún vecino nos acusara de sátiros violadores de mujeres.
Para que no se fuera a escapar la fiera, cerré la puerta y quedamos adentro tres humanos y un roedor. El méndigo se hizo invisible por qué no se veía por ningún lado, Amanda seguía gritando trepada en el escritorio y a Bisteni ya le estaba doliendo más la espalda.
Solución final: Vámonos y mañana contratamos un exterminador.

Al abrir la puerta, salimos como alumnos de prepa en viernes y le corrimos hacia la salida. A la fecha, no sé por qué corrimos si ya sabíamos que los ratones no eran tan salvajes y su tamaño era mini.

Al día siguiente, el exterminador se deshizo de los roedores (7 en total) y Amanda se resistió a entrar a la oficina hasta que alguien identificara los cuerpos y los retirara de la escena del crimen.

Los de intendencia, nos odian desde aquel día. Ya no se pueden ir temprano si hay galletas sueltas.
Lo que dijeron fue de lo mejor: “Nosotros qué culpa… los alumnos que no se comieron las galletas, fueron los culpables”

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

jueves, 21 de marzo de 2013

El Rincón de Moma

Si quieren visitar una Antojería Pibil, El Rincón de Moma es el lugar.

Es un pequeño local localizado en la calle de Hamburgo # 331, LOC 7, casi en esquina con Lieja.

Vas a encontrar desde la clásica cochinita pibil, la sopa de lima y los panuchos, pero realizados con recetas 100% caseras y de tradición familiar.

No puede faltar el Relleno Negro que es otra delicia.

Lo más interesante aquí no son estos platillos que encuentras en muchos restaurantes con comida yucateca. Lo más interesante es cómo los preparan.

Déjenme les platico del Tacón: Una tortilla de harina grande, rellena de su guisado preferido (yo de cochinita) y esta aderezada con salsas de chiles yucatecos incluidos obviamente en Habanero y su salsa Xnipec. Además te ponen un platito con el caldo del guisado del pibil, donde vas remojando tu tacón que toma más sabor.
Otra opción excelente son los panuchos, que vienen como los clásicos, las tortillas rellenas de frijol y con el guisado de tu preferencia. Aquí si le entré al de cochinita y al de relleno negro. Esta difícil recomendar uno primero. Prueben ambos.


 La que yo considero su mejor opción son los flotantes: Imaginen unas flautitas rellenas de cochinita, colocadas en un plato hondo con su caldo de pibil, la cebolla morada y la salsa de su lección. Al morderlos, truenan en tu boca, esa combinación del sabor de la cochinita con la tortilla ligeramente frita y humedecida por el caldito, no es creíble.
 Puedes pedir, tacos, tortas, panuchos y todo para llevar. Aunque pidas para llevar, no vas a poder dejar de comerte algo ahí mismo.
También vas a encontrar platillo del día, hay Frijol con Puerco, Pollo Pibil o Papadzules.
Todas son recetas caseras y saben caseras, cada platillo está preparado con mucho cuidado, ya me metí hasta la cocina y vi con mis ojitos el empeño de las cocineras por crear algo mejor para el cliente.

Te puedes echar tu chela y ver algún partido por sus televisiones. Llega temprano porqué se llena a medio día.

Yo nada más me comí 2 tacos de cochinita, 2 de relleno negro, 2 panuchos un tacón y 2 órdenes de flotantes. Ya no pedí postre, porqué no me cabía nada más, pero mis acompañantes pidieron el helado de coco y quedaron encantados.

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Más de Juventud

Ven, ayer me quedé picado con eso de los 18 años y nada de miedo.
Me acordé de los verdaderos terrores de esa edad. Tengo que agarrar a algun@s de 18 para preguntarles si siguen siendo iguales.

Por ejemplo: El mugre barrito en media nariz, rojo y con punta blanca, que te duele hasta las rodillas y mide como 1 cm de ancho. Tu nariz parecía el Popo, pero color carne. Y te salió el mero sábado que vas a salir con la persona predilecta.

Otro terror que me daba en esa época, era llegar a mi casa con 8 reprobadas de 10 materias….. Si no lo han vivido, ni idea tienen de las ideas suicidas que se le ocurren a uno. Con Bisteni mi amigo, pensamos en chocar en el periférico para salir medio lastimados y que nuestros padres nos tuvieran caridad.
Ya mejor pensado, además del guamazo del coche iban a venir los guamazos familiares. La idea quedó desechada, pero de que se nos ocurrió, se nos ocurrió.

Más miedos: Como yo era un supergalán, el sacar a bailar a alguna niña era una odisea, me sudaba hasta la pompa, mi corazoncito latía cual sismógrafo en temblor y los méndigos de mis cuates solo me empujaban hacia la susodicha, que ni cuenta se había dado de mi existencia y para aumentar el grado de dificultad estaba rodeada de 6 amigas.
Gracias a esos aventones, una vez saqué a bailar a Adela Noriega (no más me acuerdo y quiero suspirar) y que me dice que sí. El menso de mí, al acabar la primera canción y estando mucho más nervioso de lo normal, le di las gracias y me regresé junto a mis cuates que tenían la boca más abierta que un cocodrilo asoleándose.

Todas las que me gustaban parecían María. Chequen el video de Blondie:
http://www.youtube.com/watch?v=XPZRI_wfy0I
La traducción está medio chafa, pero la idea queda ahí.

Otro terror eran las citas a ciegas, como yo no agarraba ni gripa, pues mis cuates que salían con las meras meras, me conseguían citas con sus amigas.
Desde la pasada por ellas era sufrimiento, primero me las imaginaba como la Chimoltrufia, luego pensaba que ni caso me iban a hacer y finalmente ni idea tenía que les iba a platicar. Yo muy preparado para la cita.
La verdad, con las que me tocó salir, estaban rete bien y nos divertimos mucho. Muchas veces más que la pareja que nos había presentado.
Este terror crecía cuando la presentación corría a cargo de mi madre, “con una muchachita tan linda e hija de la Güera”.

Este terror era peor para las niñas…. Albercada, te iban a ver la panza, normalmente oculta por alguna camiseta, las patitas flacas y el color blanco aspirina de tanto asolearte.
A ella les ibas a ver casi todo lo que se tapaban y se tardaban en salir a la alberca unos 3 horas, salían más peinadas que para ir a la Disco (qué retro me vi) y con más trapos playeros encima, que parecían más vestidas que en traje de baño. Solo las de cuerpazo salían muy seguras de sí mismas en sus respectivos bikinis o aquellos trajes con hoyos por todos lados menos donde queríamos que hubiera.

Otro terror era ir con alguna al cine a ver una de terror… Valga la redundancia.
Yo soy sacatón para estas películas y a las niñas les encantaba vernos asustados.
Nada más imagínenme en un cinote (ahora son más chicos) con unos 7 asistentes, a las 10 de la noche, nosotros éramos cuatro: 2 méndigas, Rafael y yo. Fuimos a ver El Resplandor con Jack Nicholson. Bien caballerosos y protectores que somos, las sentamos entre nosotros, El orden era: Rafael, una méndiga, otra méndiga (la mía) y su Conocedor. Al final de la película y después de unos 6 viajes por palomitas y refresco (en las escenas más ojais) quedó el orden así: Méndiga de Rafael, Rafael, Yo y méndiga mía. Ellas muertas de risa y yo casi le agarro la mano a Rafael con el susto del elevador sangriento. De El Exorcista, mejor ni hablamos.

Finalmente el miedo más aterrador de aquella época.
Ya la habías sacado a bailar, la habías invitado a salir, habías ido a su casa  a conocer a su mamá, es más, ya era tu novia……. Mi miedo: ¿Cómo le haré para darle el primer beso?

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

martes, 19 de marzo de 2013

¿Quién dijo Miedo?

Ya ven por andar comprando películas antigüitas, recordé lo que era un sueño de juventud.

Que me compro Flashdance.

Jennifer Beals era el amor platónico de muchos de mis amigotes y vimos la película unas 63 veces. 30 años después la vengo a entender. Soy tardadito, ¿verdad?

Cuando teníamos entre 16 y 25 años soñábamos con hacer muchas cosas, con cambiar al mundo, con vivir de forma increíble y el mundo era como un bocadillo para comer y no pensábamos en obstáculo que pudiera detenernos, ni siquiera retrasarnos.

Hubo quién quería ser bailarina como Alex la de la película, alguno que quería ser rockero o baladista, otro que vio su vida pintando cuadros o escribiendo libros…. ¿Qué pasó con esos sueños al pasar el tiempo?

La mayoría de mis contemporáneos, están haciendo cosas diferentes a las que recuerdo que soñaron, la mayoría ha pasado por problemas de todo tipo, como cualquier otra persona, pero la mayoría no siguió ese sueño de juventud.

Los adultos de aquel entonces (igual que los de ahora) nos inculcaron el realizar actividades profesionales que nos garantizaran ingresos económicos. Esto parecía traducirse en seguridad y tranquilidad. (Pensamiento de adulto)

En muchas de las sociedades occidentales, la educación se ha enfocado en crear gentes productivas y exitosas económicamente. Poco veo que se preocupen por crear generaciones felices, que disfruten lo que hagan.

En México, estamos estigmatizados a ser profesionistas o “no la haces” y encuentras arquitectos, abogados y médico, manejando taxis, con puestos callejeros y en el mejor de los casos trabajando por sueldos ridículos.

¿Qué les enseño a Mis Cachorros? El sentido común me dice que siendo profesionistas van a resolver su vida de una manera menos dura (Va a ser durísima de cualquier forma). Pero quiero que sean felices…. ¿Qué pasa si lo que quieren hacer no es lo que yo pienso que deben hacer?

Voy a pensar como cuando tenía 18, voy a apoyarlos para que desarrollen las actividades y habilidades que ellos prefieran y seleccionen. Si quieren ser abogados, doctores o presidentes: Bien, si quieren ser artistas, taqueros o escritores: También.

El éxito viene de la felicidad, viene de vivir contento, viene de disfrutar lo que haces y esto llama a la seguridad económica que parece ser lo único que nos importa a los adultos de antes y de hoy.

A los 18, no recuerdo haber tenido miedo de hacer cosas, de inventar y de arriesgar, ¿Cuándo agarré este miedo? ¿Qué me asustó? Ni idea tengo.

Creo que esa confianza de juventud, se puede recuperar en cualquier edad, voy a recuperarla, básicamente para apoyar a mis hijos sin miedo y ver que se me ocurre inventar y hacer.

Hoy que ya pasaron varios añitos, veo a muchos de mis amig@s que hacen cosas que les gustan, que han tenido éxito económico (un@s no tanto), que se ríen y la mayor parte del tiempo se ven felices. Pero al platicar en cortito, tienen pendientes por hacer, que les darían mucha felicidad (eso dicen ell@s).

No falta el que quiere correr un maratón, el que quiere cantar en algún teatro con público, el que tiene escrito su libro, pero no ha tenido tiempo de publicarlo y así una bola de pendientes. A todos estos les voy a recordar sus 18 y ojalá recuerden esa falta de miedo.

Parece que ya estoy muy pasado de moda y solo estoy pensando en mis hijos. ¿Qué onda con El Conocedor? ¿Qué no hace lo que le gusta?

Déjenme les platico tantito, siempre he sido vendedor, siempre me ha gustado el trato personal, siempre he laborado con colegas que me han hecho la vida agradable y según yo, siempre me la he pasado muy bien.

Hoy estoy haciendo cosas nuevas que me encantan, nada de lana de por medio, pero desde la escritura de este Blog, pasando por la colaboración en Neurótica TV de Pam y la invitación a antojar gente en su programa de radio, me estoy divirtiendo como niño chiquito.

No tengo idea que vaya a pasar en unos meses, pero lo estoy disfrutando y voy a encontrar la forma de hacerlo constantemente.

Los invito a empujar a los jóvenes y niños para que hagan lo que les gusta, que hagan cosas en las que son muy buenos, que vivan para gozar y no solo para ganar lana. Esa va a llegar. Solo vean los muchísimos ejemplos de gente que hace lo que le encanta (muchos dicen que lo harían gratis) y con eso tienen una solvencia económica envidiable. Ya no tengan miedo y menos se lo transmitan a los más chicos.

Hoy digo: Me siento de 18 y ¡“/&%?+*##. El miedo.
¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

PD: Luego les platico que se me ocurrió ya sin miedo.

lunes, 18 de marzo de 2013

¿Quién anda por ahí? Pero en tacones.

Seguro están echadot@s por ser fin de semana largo y la mayoría va a tener una fiaca peor que la de los domingos. Yo ando por el estilo.

El fin de semana se hace más intenso y en la comida de ayer acabamos más tarde. Se juntó con el cumpleaños de mi cuñado y el santo de mi suegra, esta combinación se hace peligrosa.
La comida empezó con botaniza, chicharrón, quesitos con chiles metidos (sin albur), queso de puerco en vinagre y otra variedad de opciones.

Esto es el preámbulo de lo que les quiero platicar, el tema de hoy son los tacones nuevos y enormes, de ustedes bellas mujeres.
Mi Chiquita se puso unos zancos y todavía se enoja porqué le digo que camina como Bambi en el hielo. Mi suegra, al verla y para no quedarse atrás se puso otros de unos 10 cm de altura y ella camina como la mamá de Bambi en hielo.
 
Por culpa de aquella canción de los Horóscopos de Durango: “Antes Muerta que Sencilla”, todas piensan que vale la pena arriesgar la vida.

Por andar toda emperifollada y ser más popular que “La Tuercas” en su barrio, mi suegra saluda como a 45 personas en donde ande, además es Miss y tiene una bola de exalumnos que no la olvidan (por algo será). Esto hace que la dificultad de andar en taconzotes sea mayor y ha tenido que visitar el piso varias veces.
Lo que no entiendo es: ¿Por qué mi pobre suegro tiene la culpa de que ella bese el piso?
Cada vez que se cae, él tiene la culpa.

La más reciente aventura taconera de Mi Chiquita, fue en una cena de cuates y por llevarse sus zancos.
Lo que no contábamos ni ella ni yo, es que el micro se quedó como a 50 metros de la entrada y la calle era de bajada. Como todos sabemos, las banquetas en México no son de lo más planitas, que además te encuentras uno que otro arbolito que  ya sacó sus raíces y botó el concreto. Hagan de cuenta una carrera Off Road pero en tacones y de bajada.

Lo primero que hace ella al bajar del micro, es pasarme la charola con el quesito que llevábamos de botana. Lo siguiente es regañarme porqué empiezo a caminar y no le doy la mano. Como traigo mis manitas ocupadas cargando el queso, pues empiezo con los malabares y agarro el queso con una mano y a Mi Chiquita con la otra. Todo parece fácil hasta que empiezas a caminar de bajada y en las banquetas con obstáculos.

Sus tobillos empiezan a sufrir al mismo tiempo que mi brazo. Los tobillos se doblan ligeramente a cada paso y sus uñas se clavan en mi brazo (de perdis traigo chamarra y el dolor es mínimo). Más adelante y con la bajada más inclinada, la presión cambia del brazo al hombro y luego a los dos hombros con sus dos manos y finalmente al pescuezo. El chiste es que llegamos a la puerta y yo vengo casi cargando a Mi Chiquita y al queso. Además de venir regañado porque camino muy rápido y ella se va a caer.

Como en la reunión se mantuvo quieta, no hubo ningún incidente, pero a la salida el regreso es de subida. Mi sabia decisión es dejarla ahí y traer al micro a la puerta no sea que se me caiga y se rompa.

Esto de los tacones, lo he visto en muchas féminas, desde las de 15 años que apenas y pueden caminar además de enseñar los chones a cada paso que dan si los tacones combinan con la miniminifalda. Hasta unas mayorcitas que se van agarrando de lo que puedan, cual borrachas a la salida del antro y chocando sus rodillas.

Si vieron Bambi, saben perfectamente la mirada de terror del venadito cuando lo pones a caminar en hielo. Así se ponen las taconudas: Pelan los ojos, abren los brazos, caminan despacito con una inseguridad que da lástima. Además van viendo hacia abajo para evitar cualquier obstáculo y un día de estos se van a poner un trancazo contra algún poste o árbol al olvidar voltear para adelante.
Eso sí, ya incrustadas en la reunión, se paran bien sexys, se sienten más seguras que un  banco suizo, además se ven grandotas y con unos piernones.
De lo que no te salvas es de ir y venir por su bolsa, por otro trago, por su celular y por alguna botanita, porque ya colocadas, no se van a mover hasta el final de la pachanga.

Son también tramposas, si hay bailongo, traen sus “flats”, para echar relajo y luego se vuelven a poner los tacones. Yo nunca he cargado un par extra de zapatos….

No cabe duda: Antes Muertas que Sencillas.

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

viernes, 15 de marzo de 2013

Disfrutes no disfrutados.

Les he platicado algunas cosas en este Blog, en esta oportunidad, le voy a comentar de algunos disfrutes que, según yo, nos da la vida.

No empiecen a soñar con ideas guajiras, tampoco con luchas cuerpo a cuerpo con alguien muy deseado y menos con lana de por medio.

Qué opinan de la sensación de entrar en una alberca tibia-fresca, cuando hace un calor como de infierno (yo nunca he ido, pero me han platicado). Tienes una sensación de bienestar increíble, tu cuerpo se siente ligero y fresco y no quieres salirte de ese abrazo acuático recién recibido.
Al revés, hace un frío de la fregada, ya no sientes las manos, la nariz está a punto de separarse de tu cara y entras en un café, que está calientito y sus sillones también. Ese primer traguito que le das a tu bebida te hace sentir que no hay mejor opción en ese momento. El calor que recibe tu cuerpo hace que sientas la vida retumbando en tu interior.
Suena el teléfono, llevas 2 horas esperando la llamada que te avisará de tu posible trabajo nuevo. La sensación en el estómago es de temblorina, estás casi seguro que la respuesta va a ser afirmativa, pero hay una pequeña duda. Te dicen que sí. El alma vuelve al cuerpo, te sientes valioso y mucho más seguro de ti mismo, esa sensación de tranquilidad llena tu cuerpo, alma y mente. Te sientes contento, como hacía mucho no te sentías.

¿Han caminado por la lluvia en alguna ciudad con clima cálido? si dejas de preocuparte por tu ropa y zapatos, este es otro disfrute.

Después de varios años de no haber comido ese platillo perdido en tu memoria infantil, te lo sirven en casa de los tíos. ¿qué tal la primera probada? El DejaVu que sientes te lleva al pasado y las sensaciones son increíbles al mezclarse el gusto, el olfato y la memoria.
Es difícil superar lo que sentiste en tu primer beso, la primera vez que te dijeron o dijiste: SÍ.
Y la primera vez que te agarraron la mano para caminar por la calle. ¿A poco no les sudo?
Para los que son papás o mamás: ¿Qué tal esa primera vez que cargas a tú bebe? O La primera vez que toma tu dedo con su manita. ¿Qué sintieron?
Para los papás de mayorcit@s... La sensación de tranquilidad cuando ya son las 3 de la mañana, llega y te platica emocionad@ de su fiesta.

Seguro se te llenaron los ojos de agüita al escuchar alguna canción ya sea por dolor antiguo o por amor. No se hagan que ambas se disfrutan. También pasa en el cine y ahora con muchos videos.

Esa explosión de pasión cuando tu equipo anota y está a punto de ser campeón. Cuando estás en el concierto y tu artista preferido sale al escenario.
La risa que te provoca tu programa favorito en la tele.
Las carcajadas de un grupo de amigos que se vuelven a reír del mismo chiste o la misma anécdota.

Todos los días tenemos muchísimos momentos de disfrute, estamos muy acostumbrados a ellos y no los valoramos. No sean weyes, guárdenlos en su memoria para utilizarlos cuando se necesiten, pero no dejen de encontrar los nuevos, que van a ser muchos.

Solo imaginen esta sensación: Vienen llegando a casa, el tráfico organizado por algún poli disléxico estuvo insoportable, el calor está que quema y tu humor no es el mejor. Entras a casa con una sed de perro callejero en Sonora y te sirves un vaso de agua (natural, fría y sin mayor chiste). Al tomarla, tu cuerpo olvida los minutos anteriores y sientes un verdadero disfrute que seguro no vas a valorar y además olvidarás.

Hoy que te tomes tu bebida, disfrútala y brinda porque muchos estén disfrutando la suya.

¡SALUD¡


¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!