viernes, 15 de marzo de 2013

Disfrutes no disfrutados.

Les he platicado algunas cosas en este Blog, en esta oportunidad, le voy a comentar de algunos disfrutes que, según yo, nos da la vida.

No empiecen a soñar con ideas guajiras, tampoco con luchas cuerpo a cuerpo con alguien muy deseado y menos con lana de por medio.

Qué opinan de la sensación de entrar en una alberca tibia-fresca, cuando hace un calor como de infierno (yo nunca he ido, pero me han platicado). Tienes una sensación de bienestar increíble, tu cuerpo se siente ligero y fresco y no quieres salirte de ese abrazo acuático recién recibido.
Al revés, hace un frío de la fregada, ya no sientes las manos, la nariz está a punto de separarse de tu cara y entras en un café, que está calientito y sus sillones también. Ese primer traguito que le das a tu bebida te hace sentir que no hay mejor opción en ese momento. El calor que recibe tu cuerpo hace que sientas la vida retumbando en tu interior.
Suena el teléfono, llevas 2 horas esperando la llamada que te avisará de tu posible trabajo nuevo. La sensación en el estómago es de temblorina, estás casi seguro que la respuesta va a ser afirmativa, pero hay una pequeña duda. Te dicen que sí. El alma vuelve al cuerpo, te sientes valioso y mucho más seguro de ti mismo, esa sensación de tranquilidad llena tu cuerpo, alma y mente. Te sientes contento, como hacía mucho no te sentías.

¿Han caminado por la lluvia en alguna ciudad con clima cálido? si dejas de preocuparte por tu ropa y zapatos, este es otro disfrute.

Después de varios años de no haber comido ese platillo perdido en tu memoria infantil, te lo sirven en casa de los tíos. ¿qué tal la primera probada? El DejaVu que sientes te lleva al pasado y las sensaciones son increíbles al mezclarse el gusto, el olfato y la memoria.
Es difícil superar lo que sentiste en tu primer beso, la primera vez que te dijeron o dijiste: SÍ.
Y la primera vez que te agarraron la mano para caminar por la calle. ¿A poco no les sudo?
Para los que son papás o mamás: ¿Qué tal esa primera vez que cargas a tú bebe? O La primera vez que toma tu dedo con su manita. ¿Qué sintieron?
Para los papás de mayorcit@s... La sensación de tranquilidad cuando ya son las 3 de la mañana, llega y te platica emocionad@ de su fiesta.

Seguro se te llenaron los ojos de agüita al escuchar alguna canción ya sea por dolor antiguo o por amor. No se hagan que ambas se disfrutan. También pasa en el cine y ahora con muchos videos.

Esa explosión de pasión cuando tu equipo anota y está a punto de ser campeón. Cuando estás en el concierto y tu artista preferido sale al escenario.
La risa que te provoca tu programa favorito en la tele.
Las carcajadas de un grupo de amigos que se vuelven a reír del mismo chiste o la misma anécdota.

Todos los días tenemos muchísimos momentos de disfrute, estamos muy acostumbrados a ellos y no los valoramos. No sean weyes, guárdenlos en su memoria para utilizarlos cuando se necesiten, pero no dejen de encontrar los nuevos, que van a ser muchos.

Solo imaginen esta sensación: Vienen llegando a casa, el tráfico organizado por algún poli disléxico estuvo insoportable, el calor está que quema y tu humor no es el mejor. Entras a casa con una sed de perro callejero en Sonora y te sirves un vaso de agua (natural, fría y sin mayor chiste). Al tomarla, tu cuerpo olvida los minutos anteriores y sientes un verdadero disfrute que seguro no vas a valorar y además olvidarás.

Hoy que te tomes tu bebida, disfrútala y brinda porque muchos estén disfrutando la suya.

¡SALUD¡


¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!