jueves, 14 de marzo de 2013

Taquería Hermanos Luna

En el número 2 de la calle de Giotto, casi esquina con Avenida Revolución en Mixcoac, está esta taquería. El aroma te va a guiar sin error posible.

Ya tiene más de 40 años de ofrecer deliciosos tacos. Encuentras de cabeza, suadero, lengua, sesos, tripa y del Pastor. Lo más socorrido son sus gorditas de chicharrón que puedes pedir rellenas de cualquiera de los ingredientes anteriores.
El lugar es una clásica taquería, donde compartirás mesa con muchos comensales, hay algunas en la banqueta y recibes el servicio de muchas personas amabilísimas. Va un mundo de gente desde las ocho de la mañana y hasta la una de la mañana de lunes a sábado. Los domingos cierran a las 12 de la noche.

Tienes que probar las gorditas rellenas de carne al Pastor o de suadero. Tampoco puedes dejar de echarte un campechano de suadero con longaniza y jardín.

Tienen Tepache, que es otra de las obligaciones del lugar, es dulce y de sabor muy suave, pídelo bien frío.
Si eres como tu seguro Conocedor, prueba los de sesos y de lengua, estos son verdaderas delicias, muy bien cocinadas y sazonadas.
Como casi siempre voy con Patricio, (¿Se acuerdan de El Loco?) así puedo observar la cara de cuasi orgasmo que pone al morder el taco en cuestión. A él también le encanta la gorda rellena de pastor y los campechanos de suadero con longaniza y mucha salsa.

En esta ocasión, nos acompañaron Mi Chiquita y La Cachorra (que andaba de pinta con sus papás) y para no errar, pidieron al Pastor, la gorda de chicharrón y el campechano de suadero con longaniza. Salieron muy contentas.

La preparación de las gorditas, ya es de por sí una experiencia visual. Primero hay una cantidad de masa de maíz (yo calculo al menos unos 10 kg) en una mesa junto a un platón enorme de chicharrón prensado. Forman una bola de unos 150 g de masa y chicharrón, la apachurran para darle ya la forma de gordita y se lanza al aceite hirviendo.  Una vez cocinadas, se dejan escurrir para quitar el exceso y se abren a la mitad para empezar a rellenarlas.
Si pediste la tradicional, lleva queso, cebolla y cilantro. Le pones la cantidad de salsa que tu lengua aguante, es buenísima y picosa.

Si pides la especial, además de lo anterior, incluye una muy buena ración de la carne que hayas elegido como relleno. Al morderlas, vas a sentirlas muy suaves y el sabor llenará tu boca como experiencia casi religiosa.  Me falta probar una rellena de tripa, pero a la siguiente no se me escapa. (Ahorita tengo que decirles que aunque me las comí hace algunas horas, otra vez se me hizo agua la boca)
Casi siempre está llena y hay que esperar mesa, pero como buena taquería que se digne, puedes comer parado. Cuenta una leyenda urbana, que parado siempre te cabe un taco más.

Si se te antoja una gorda, ve con los Hermanos Luna, que ahí te la preparan a tu gusto.

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miércoles, 13 de marzo de 2013

Yo aquí, opinando como todos. Habemus Papam

Hace un rato que no opinaba sin que me preguntaran, ahí voy.

Hoy estuvimos muy pendientes de la elección de un nuevo Papa, estuvimos esperando que saliera el humo blanco por la chimenea. Después de un rato salió y todo mundo empezó a usar el Habemus Papam.

He escuchado opiniones a favor y en contra de Francisco I, también he leído lo mismo. Mucho se platica y discute sobre el papel de la Iglesia Católica Apostólica y Romana ante el mundo y principalmente ante los católicos.

Muchos se han quejado de todo lo que hacen mal muchos de sus miembros. Especialmente del asunto de pederastia.
También ya leí y escuche todo lo malo que hizo Jorge Mario Bergoglio como sacerdote. Seguro va a salir más.

Yo nada más me pregunto a mí mismo: ¿Soy perfecto? Y Ya me sé la respuesta: Pos no.

De todas las opiniones que hay por ahí, estoy seguro que algunas son válidas, que fueron lastimados por religios@s en sus personas y familias, que no tienen las más mínimas ganas de creer. No les voy a rebatir su decisión, que supongo haya sido libre.

También hay quién tiene fe ciega en la Iglesia, que se siente protegido y abrazado además de la esperanza de una vida después de la muerte. Tampoco voy a contradecir nada de esto.

Aquí me dirijo a ambos bandos:
Por mí, tienen el derecho a opinar lo que quieran, tienen el derecho a defender lo que quieran, tienen el derecho a estar de acuerdo o en desacuerdo con lo que quieran y me da gusto que tengamos la libertad para hacerlo.

Leí a mi amigo Salvador, que observa que es tiempo difícil pero también tiempo magnífico para ser…… lo que quieran.

Ya lo había puesto otra vez sin que pidieran mi opinión. Yo creo que (YO) debo empezar conmigo mismo. Que el cambio lo inicio yo y solo yo. Que lo que puedo hacer es con ejemplo y sin presión.

También van a decir que Michael Jackson era pederasta y vicioso y lo que quieran. Independientemente de su opinión, les invito a escuchar esta canción (traducida pa que no digan que no entienden).
http://www.youtube.com/watch?v=sAnvRtf2lcc
 
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Mi Familia

Hace poquito “festejamos” el Día de la Familia, otro día mamón que no debiera existir. Todos los días tienes familia y todos los días la festejas.

Mi Familia (La que estamos tratando de formar y disfrutar) que es la de mis hijos, Mi Chiquita y yo, que soy de su propiedad.

Después de andar correteando a varias féminas en mi vida (solo 3 de ellas eran de verdad dolores de panza) me encontré una cruza de Jarocha con Armenia, que además conocí en un pueblito de la Sierra Norte de Puebla (Xicotepec de Juárez),que ya es Pueblo Mágico. Ojo, yo creí que se había puesto pestañas postizas para ir al Rancho, en mi interior pensé “está si es retevanidosa, pero no está nada mal”. Eso no fue lo malo, al día siguiente, se volvió a poner las pestañas postiza y el mismito atuendo, otra vez en mi interior pensé “totalmente vanidosa” y además medio antihigiénica que ni se cambió sus ropitas. La verdad, los planes de su familia eran para regresar el mismo día, pero unas 32 copitas de Tequila, lo impidieron. En Xicotepec de Juárez, no hay ningún Mall, donde pudieran comprar algunos trapitos y pues ni modo de enseñar más piel de lo decentemente prudente, pues se vistieron igualito que el día anterior. Lo de las pestañas resultó que si eran de ella y la impresión quedó.

En nuestra primera “salida”, me gasté 3 quincenas para llevarla a extinto restaurante en San Jerónimo, donde además de escupirme una cebollita cambray en mi plato (ya ven como son traicioneras esas cebollitas, que si no las muerdes con enjundia, las capas interiores salen volando hacia afuera de la boca de ahí se le quedó el apodo de “El Pollo” y actualmente “Mi Chiquita” o me pega) después me comentó que la había llevado a tan elegante restaurante porqué no tenía dinero………. La que me esperaba.

Total, para no apresurarnos (yo ya de 32 añitos) nos (me) tardamos 4 a 5 años en casarnos. Ahí empieza otra historia. Una condición para matrimoniarme era, que si teníamos un varoncito, no se llamaría ArmenioJarocho, sería Gilberto (además seguramente no tendría cara de Pánfilo Renato).

2 años después, mucha escritura a Paris, varias visitas al médico (incluida una con películas pornográficas en un cubiculito nada romántico), El Pollo, queda embarazada y 9 meses después de antojos, ropa holgadita, uno que otro susto y yo de agarradera para que se pudiera mover. Nació “Mi Cachorrita” (no les digo de la discusión para definir entre Regina, Victoria, María y mi favorito Gilberta) llamada finalmente Mariana. Nunca imaginé que en un segundo, una pequeña (dicen que es mía, pero la verdad yo soy de ella) me inspiraría tanto amor, lealtad, compromiso, felicidad y toda una gama de sensaciones espectaculares, solo con voltear a verme.

Ese día, las amigas de mi suegra, metieron al hospital una buena cantidad de alcohol bebible que se tomaron disque para brindar por la chiquilla, a mí se me hace que era simple urgencia debido al alto grado de alcoholismo y pachanguería de ese grupito de damiselas amigas de mi suegra, que debo decirlo, nunca se queda atrás y casi siempre las lidera.

Pasan otros 2 años de vivencias que también luego les platico, y nace mi Oso de peluche (Gilberto a webo) esta ocasión (ya habíamos cambiado de doctor, el otro iba a cumplir 213 añitos) y este si me dejó entrar al parto, lo malo fue que me dijeron esto cuando faltaban como 38 segundos para el alumbramiento…….. Córrele, ponte un overol de doctor para el quirófano (todos me quedaban como de chorizo mal amarrado), me puse el primero que agarré, no me cerraba ni del frente ni de la cintura, ni de ningún lado, total, ¿quién se va a deleitar viéndome? pensé sabiamente, pues resultó que distraje enfermeras, pacientes y creo que hasta la recepcionista del otro edificio fue a verme. Llegué a tiempo para ver que El Pollo, (alias mi Chiquita) en cada contracción juntaba las pestañas que no eran postizas a las comisuras de su boquita y la nariz (Armenia al fin de cuentas) pegada a la barbilla. Pensé (poquito pero pensé) ahora si ya me la desfiguraron, que va a pensar el retoño, cuando vea a su madre hecha un garabato. Milagrosamente al nacer mi enanete (acuérdense que no es mío, soy de él) Mi Chiquita recuperó la compostura y yo me detenía el overol mal amarrado para no enseñar todo mi cuerpazo, mientras a Gilberto  de ahí en adelante Gil, le daban unas jaloneadas, que casi suelto mi vestimenta médica, para sonarme a la enfermara, al anestesista y hasta la recepcionista del otro edificio que ya se había ido sin ver mis partes.
Otra vez alcohol del bebible, otra vez amigos y amigas además de una bola de parientes, otra vez pachanga, que se nos da poquito.

Esto 4 formamos la familia de Mariana y Gil…. Por cierto “Mi Chiquita” se llama Claudia, pero si así le digo, ni me pela. Ya luego se juntó a la familia una Boxer, que resultó mejor nana que la Señorita Fine, pero sin minifalda. Se llama Lila (mi sobrina preguntó que ¿porqué Lila? Si es café) y es parte de este conglomerado de amores míos.

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martes, 12 de marzo de 2013

¡Qué Oso!

Ella llega a la puerta de tu casa, en la banqueta de la entrada hay una leve inclinación, traes puestas tus botas vaqueras recién boleadas, sales a verla con tu mejor estilo y las malditas botas se resbalan haciéndote volar y caer cual hot cake recién volteado. Te duele el guamazo, pero más el orgullo y peor cuando se te acomodan los ojos y volteas a verla; la desgraciada está a punto de morir a carcajadas.

Vas a salir con la bella en turno, te costó como 23 llamadas telefónicas y conseguir a 2 de tus amigos que salgan con 2 de las de ella.
Al llegar a recogerlas, sale una visión en minifalda con lo que has soñado desde hace varias semanas, su roja sonrisa te dice que la noche va a estar de pelos. Abres la puerta del auto para que suba y cheques las piernas que sostienen la mini, por distraerte, se te caen las llaves y al recogerlas escuchas: rrrjjjssss. Tu pantalón se abrió desde el cierre hasta el cinturón. Sientes el aire en las nachas y no te acuerdas si el calzón tiene agujero.

Eres invitado a una cena muy elegante, vas con tu saco azul marino y tu pantalón gris. Al llegar, el anfitrión, que es un señorón y verdadero tipazo, te presenta con otros señorones y te ofrece la primer copa de un vinazo (que ni idea tienes cuál es). Te la tomas, sabe muy buena y te quedas calladito para no regarla. Como se te acaba rapidito y quieres otra, se la pides al “mesero”, indicándole “Me sirve otra copa por favor” Lo malo es que se la pediste al Padre que vino a bendecir el evento y justo enfrente de la hija del señorón que es la que te gusta.

Nos pasan muchas cosas así cuando menos queremos.
He servido vino en la camisa del anfitrión por andar intercambiando miradas con alguna susodicha. Me zumbé a la abuelita por voltear rápido a ver algo que me enseñaban. También le di como 8 besos de despedida a la prima equivocada. He dado abrazos de felicitación a alguien que era invitado a alguna fiesta y faltaban como 4 meses para su cumpleaños. En la escuela les “soplé” a varias y las respuestas estaban incorrectas, eso sí muy seguro de mí mismo.

Muchísimas veces me saludan y no tengo idea del nombre del interlocutor…. Esto es horrible, peor si es interlocutora.

Hay preguntas que haces y luego quieres que te trague la tierra:
¿Para cuándo el bebé?  No me digan que no les ha pasado.
¿A poco no está rete feo ese wey? Lo malo es que la respuesta es: “Es mi hermano”
¿Te acuerdas de la loca de la Willis? Y la respuesta: “Si, me casé con ella.”

O emitir frases que hacen que quieras masticar tu lengua:
Esa señora mayor de allá es igualita a ti, ¿es tu pariente? “Si, es mi hermanita chica.”
Ve nada más el ridículo de la señora de como 80 años en minifalda. “Es mi abuelita que siempre quiere estar a la moda.”
Salúdame a tu hermana, que bonita familia hizo, ¿Cómo está? “Divorciada”
¡Qué bueno te quedó el pollito! “Es pescado”.

Pero el destino se desquita de estas burradas y te las cobra.

A poco no les han dicho:
“Te ves muy repuestito.”
“Te voy a recomendar a mi nutrióloga.”
“¿Dónde compras tu ropa? Se ve muy casual.”
“Traje mi comida porqué estoy a dieta.” (Su comida son tacos del Villamelón)
“Tu jardinero es muy buen peluquero.”
“¡Te ves guapísima! ¿Subiste de peso?”
“Ya vi que estás a dieta y te compraste talla más chica.”
“Estuve a punto de comprarme unos tacones igualitos a los tuyos en el tianguis.”
“Tus hijos están guapísimos. Tu esposa debe ser hermosísima”

Prepárate, el OSO te atacará en el momento menos esperado.

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lunes, 11 de marzo de 2013

TGM, ¡Thank God is Monday!

Ya sé, van a pensar que a este Conocedor ya se le tronaron los pistones, que derramó el aceite y se le acabó esa idea de vivir a todo dar.

Déjenme les explico, los viernes, todo mundo está emocionado, programando actividades, viendo con quién se van de pachanga. Pues yo también.

Lo que realmente pasa, es que el viernes ya traes acumulado un buen grado de cansancio, estrés y llegas sobre revolucionado al fin de semana.
Cómo muchos ya rompen la tarde del viernes a las dos de la tarde, pues el fin de semana empieza a esa hora. Comida con algún cuate, de la que sales a las 7 de la noche, para ir corriendo directo a la regadera, cambiarte y perfumarte para la cena de la noche.
En la cena te la pasas de peluche, te reíste como menso, botaneaste y bebiste cual cosaco y regresaste a casa a eso de las 4:00 de la mañana.

El sábado, como niño chiquito, en lugar de despertar a las 12 del día, abres tus ojitos a las 7 de la mañana con una pila como para correr un maratón. ¿Les pasa a ustedes?

Como casi toda la familia está dormida, te lanzas por algún desayuno callejero y consigues unos buenos chilaquiles con cecina. Al regresar con los alimentos, la familia despierta con ganas de matarte y se comen las viandas antes de que se enfríen.

Ya bien despiertos, se les ocurre que hay que ir al cine, en la mañana es mejor por qué no hay tanta gente. Pues ya qué, vas.
Al llegar a la plaza donde se encuentran los cines, compras tus boletos (la película empieza en 1 hora) y como no hay nada que hacer, como manada, la familia se lanza a recorrer el centro comercial (que tiene casi todas sus tiendas cerradas) y caminas un par de kilómetros haciendo tiempo.
Ya en la película, te avientas un botezote de palomitas y un refresco de a litro.
Cuando sales de la película hay que ver “¿dónde vamos a comer?”…
Se decide que el lugar más antojable, está al otro lado de la ciudad y te lanzas para allá. Comes rico y en familia, pero ya empiezas a sentir los efectos del agotamiento del fin de semana.
Si ya andas en la calle, pues te llevan al super (para no salir el domingo) y realizar las compras para la semana. Un par de horas empujando el carrito y a punto de caer dormido en el trance.

De regreso al hogar, tienes que bajar el mugre super: subes y bajas de la cocina al coche como 20 veces y al terminar te echas un ratito en tu cama. Hay que prepararse para la siguiente pachanga.

Noche de sábado con cuates, otra megadesvelada pero ahora combinada con baile y karaoke….. Regreso a las 5 de la mañana, además del sueño, con dolor de patas y sin voz.

Domingo tempranito (otra vez). Cómo la garganta no reacciona, pues el remedio es un café, bísquets y a ver al Santo en la tele.

La familia va despertando poco a poco y como “tú no haces nada en la semana, te toca preparar el desayuno” y ya no quieren chilaquiles de los de ayer.
Le corres a la tortillería para comprar masa y preparar unos sopes de pollo y de chorizo. Al terminar, ya te estás saboreando un rato de futbol y muy tranquilo. De repente suena el teléfono y ¡sorpresa! Nos invitan a otra comida.

Como somos muy educados (y pachangueros) no podemos negarnos y pues vamos. A mí me duele mi pancita de tanto tragar y decido que “mejor me quedo” .
Negativo, dice Mi Chiquita, ya lo arregló y me van a invitar un caldito de pollo… Muy dudoso, pero con el antojo del caldito, pues nos lanzamos a la comida.

¡En la comida, hay cerdo con verdolagas 100% caseras! Pues que me aguanto el caldito y me aviento las verdolagas no sin antes entrarle a la botana de chicharrón y cacahuates. Ya mañana se me quitará la molestia estomacal.
Otra tarde muy divertida con plática muy sabrosa y excelente compañía.

Ya tardecito de regreso en casa, el vecino tiene comida y nos invita a tomarnos una chela…. Pues ya ni modo. Terminamos el domingo a las 9 de la noche y en calidad de trapo de viene-viene. Como los méndigos Cachorros están medio acelerados, pues nos dan las 11 de la noche si poder dormirse y yo tampoco.

Finalmente la familia cae en los brazos de Morfeo, que sientes como si hubieran sido 14 segundos y suena el despertador avisándote que ya es lunes.

Lo meditas bien y lo agradeces…. Vas a poder descansar un rato en el trabajo.
Hay que prepararse para el próximo viernes.

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viernes, 8 de marzo de 2013

En desacuerdo con el Día Internacional de la Mujer

¡No manchen! Si yo fuera mujer me caería en la punta del hígado el mentadito día. Todo porque, a no sé quién, se le ocurrió que un día iba a ser Internacional de la Mujer. Por cierto ¿A quién se le ocurrió?

Se me figura como un regalito a las pobrecitas que no tienen o hacen nada y para que se sientan mejor, pues les damos su día.

Ese día van a poder platicar de lo malos que somos los hombres, lo mal valoradas que están por los hombres, lo muy maltratadas que están y van a decirnos todo lo que históricamente se ha hecho mal contra de ellas.

Va a haber mesas redondas, conferencias, juntas, programas de tele y radio, artículos en revistas y periódicos (yo colaborando con este Blog), donde detallarán todo lo que tienen que enfrentar por culpa del otro sexo.

Las que más opinión tienen y la pueden expresar en los medios de comunicación, son en la mayoría de los casos mujeres exitosas, que no se dejan de nadie.
Ellas se vuelven portavoces de muchas otras que no tienen la posibilidad de expresar lo que sienten. Yo en lo personal no creo que tengan la menor idea de lo que le sucede a la mujer promedio en la sociedad, a la que se enfrenta diario a una vida muy compleja, que además debe cumplir otros roles… La verdad está cañón.

Veo a muchas de ustedes luchando y ganando vida, con todas las complicaciones que su sexo les presenta y en un mundo todavía casi manejado por hombres (en muchos caso bien y en otros de dar pena).

A mi muy personal gusto, el reconocimiento que debe recibir cualquier persona por su esfuerzo es el propio. El de los demás me vale gorro. ¿Se fijaron que dije PERSONA y no MUJER?

No esperen nada de nadie, lo que hacen es valioso porque sí, lo que hacen no requiere de un día para reconocerlo.

Hoy son Jefas de Empresas, Jefas de Familia, Líderes Comunitarias, Profesionistas Independientes y además Mamás, Esposas (Parejas para que no me reclamen), Tías, Hermanas, Abuelas y Amigas con todo lo que esto implica.

Yo opino, que no celebren este día hasta que no haya un día Internacional del Hombre. Entonces estaremos iguales.

Mujeres, mi reconocimiento es todos los días, pero también lo tengo por muchos hombres. Cabe aclarar que mi reconocimiento no es para todas y todos. Hay quién lo merece.

 Su (Nuestro) día debiera llamarse HOY. No tenemos otro y en este vivimos.

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jueves, 7 de marzo de 2013

De Las Chalupitas a Roxy

Las Chalupitas es un pequeño restaurante de comida poblana establecido desde 1969. Localizado en la hoy tan cosmopolita colonia Condesa en Alfonso Reyes 257 casi esquina con Nuevo León, conserva su estilo nada pretencioso y familiar. Se mantiene como un comedor familiar en una casita. Hay valet parking para que no sufras con la estacionada.

Como su nombre lo dice, sus Chalupitas son la especialidad y probarlas es imperativo. Yo siempre las pido de entrada y normalmente hay que pedir un par de órdenes extra por que no duran ni 25 segundos. Vienen seis chalupitas, tres rojas y tres verdes. Su sabor es delicioso, al morderlas, la suavidad de las tortillitas te invita a seguir comiéndolas sin parar, pero sabes que hay más opciones para tu sentido del gusto.

Su sopa de tortilla es una delicia de plato, pero también pueden pedir el arroz con huevo estrellado o plátanos fritos así como su sopa de fideo o el caldo Tlalpeño. Cualquiera de ellas es excelente elección. Yo voy por la de Tortilla con su chicharrón aguacate y toque de crema que se unen para generarte sabores que quieres mantener en tu boca.

De su menú, he probado y les puedo recomendar su mole poblano, ya sea con la pieza de pollo que prefieran o en enchiladas. Otra excelente opción es su pipián, que ya en pocos lugares encuentras y lo preparan delicioso.
Para los que no se les antojan los platillos anteriores, también hay pozole y mole de olla, que en esta temporada de frío te caen de peluche. Hay también carnes como su Tampiqueña con la clásica enchilada de mole, arroz y rajitas.

Su servicio es excelente y puedes pedir ligeros cambios, por ejemplo, puedes pedir tus enchiladas con carne en lugar de pollo.

Cuenta con terraza en la mera entrada, que permite fumar y observar a muchos vecinos y caminantes de la colonia.

Hay también una serie de postres, pero cada vez que voy a algún lugar en la Condesa, evito estos para visitar la Nevería Roxy.

Esta Nevería cuenta con 3 sucursales, yo visito normalmente la de Avenida Mazatlán y Fernando Montes de Oca, que es la original.

Esta es otra visita al pasado, es la clásica nevería con sus mesas y barras, con una gran variedad de nieves y helados de muchos sabores. Tienen sus especialidades como el Sundae de Piña, El Arlequín  o los Clásico Banana Split y Tres Marías, además de sus espesas malteadas con cualquiera de los sabores.
Mi sabor preferido en casi cualquier heladería es el de chocolate, en este lugar, debido a sus sabores tan naturales, no he logrado definir el preferido y eso que he pedido de; plátano, mamey, ciruela, elote, zapote, fresa, vainilla y por supuesto chocolate. El sabor de cada uno te indica que si sabe 100% natural.
El servicio también es excelente y la historia del lugar nos platica que en 1946 la familia Gallardo había llegado de Guadalajara, ya con experiencia en nevería. Instalaron su primera Fuente de Sodas en la Condesa y desde entonces se han mantenido en el mismo. Ya cuentan con sucursales, pero a mí me gusta ahí.

El día que tengan antojo de chalupitas, y anden por La Condesa, no dejen de visitar estos lugares, no se van a arrepentir y prueben algo diferente.

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