viernes, 26 de julio de 2013

La Flor de Lis

No solo de tamales vive el hombre.

La famosísima Flor de Lis, te ofrece unos de los mejores tamales que se puedan conseguir en la ciudad de México y desde 1918.
Hay desde los clásicos verdes, de mole, de rajas hasta especialidades como los de chicharrón prensado. Pero hoy no hablemos de tamales.. Bueno casi no.

En el Restaurante, localizado en Huichapan # 21 en la Hipódromo Condesa, encuentras muchísimas opciones de la cocina mexicana y preparada como en casa de la abuelita.
Tienen Valet Parking y su salón principal cuenta con mesas muy al estilo mexicano. Sencillo y sin mucha pretensión.

Ahí te van a consentir desde antes de ver la carta con unos frijolitos con chorizo que te ponen de botana, acompañados de totopos y bolillos. Ese bocado del bolillo embarrado de frijoles, ya hace que la visita haya valido la pena.

Como las opciones son muchísimas, yo sugiero pedir el Plato Lis. Es  un platote que incluye: Obviamente un tamal, una enchilada de mole, una enfrijolada, un sope con pollo, un pambazo clásico con sus papas y chorizo, una tostada de pollo, guacamole y frijoles.

 Cada bocado de este plato es un manjar, en teoría es para compartir pero ahí me vuelvo díscolo y me lo echo yo solito.

Empiezas con el Pambazo, en pan ligeramente frito en el chorizo, relleno de las papitas y chorizo, acompañado por su lechuga, queso y crema. Cada mordida sientes el cielo en la boca.

Sigue la enchilada de mole, Poblano por supuesto, rellena de pollo y espolvoreada de queso, cebolla y crema. Vas a querer pedir una orden de ellas, pero espera, todavía hay mucho que probar en tu plato.

Le toca caer en tus garras al tamal (lo puedes pedir de lo que quieras) este fue de mole y calientito sabe a gloria.

Vamos por la enchilada, también rellena de pollo pero bañada en salsa verde asada, es otra delicia.

Ya entrados en garnacha, pues hay que probar el sope, este lo baño con salsa roja y lo empiezo a disfrutar: su masa suavecita, los frijoles refritos deliciosos y la combinación con queso y crema lo hace un bocato di cardinale.

¿Qué nos sobra en el Plato Lis?

Se ve diezmado, pero todavía tiene una tostada de pollo a la que le añades el guacamole y muerdes sabiendo que la nariz te va a quedar embarrada del mismo guacamole que ya estás disfrutando.

Si todavía tienes hambre, puedes pedir una milanesa con papas, una pechuga a la plancha o en mole, también hay sabanitas de res, sopa de ajo, de tortilla y muchas otras opciones.


Vale la pena comentarles que el arroz que hacen ahí, es uno de los mejores que haya yo probado. Me gusta el blanco con zanahoria y elotitos, su textura es cremosa y su sabor te hace recordar esas comidas de domingo en casa de la Abuelita. Este es un obligatorio y si lo piden con plátanos machos fritos, MEJOR.

En temporada, te ofrecen unos de los mejores chiles en nogada de la ciudad.

Acuérdense, No solo de tamal vive el hombre.

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!