martes, 11 de diciembre de 2012

Solo con el Oso

Que nos lanzamos el Oso y su papá (o sea yo) de fin de semana en un campamento Papá-Hijo.

Las mujeres se quedan, la emoción en nuestras panzas se incrementa, nos dan un aventón a la puerta de su escuela para de ahí treparnos al camión que nos llevará a tierras tropicales. Él selecciona la ventana más o menos a la mitad del camión. Ya en el camión, notamos que algunas mamás se incorporan al viaje con sus vastaguitos (unos de bastante buen tamaño) y nos arrancamos.

Durante la travesía, mi Oso me hace como cien preguntas, a las que increíblemente le pongo atención, al fin que no vengo manejando semejante camionsote. Nuestra plática va desde: ¿porqué hay ventanas que dicen “salida de emergencia”? hasta ¿Por qué otros niños no platican con sus papás?
Voy respondiendo una por una y cuando menos lo noto, ya me metió a su mundo infantil aprovechando que le contesto todo.
El inicio del viaje en el camión hubiera valido el costo total, pero nos esperaban dos días más y solo nosotros seríamos cómplices de ellos.

Ya instalados, empezaron muchas actividades, una de las primeras fue el paso de garza, en la que levantas un pie hacia atrás que algún desconocido (hasta el momento) va a detener con su mano mientras tu detienes el del Oso en la tuya y …. Bríncale de cojito pero todos al mismo tiempo, que nos caemos y ahí empezaron las risas (y los dolores físicos).
 
Pasamos por muchas actividades y mucha risa, muchos dolores físicos, nos metimos en la alberca, donde ya éramos cómplices desde antes y sabe perfectamente que su papá se convierte en hipopótamo (caballo de río, no sean maloras) y lo puede montar, subirse en su cabeza y usarlo como transporte acuático a su antojo. Ambos notamos que muchos de los infantes metidos en la alberca, empezaron a solicitar a sus respectivos papás, que se convirtieran en hipopótamos, algunos lo hicieron y otros lo intentaron sin tanto éxito. Las que sufrían, eran las mamás. Imaginen a joven madre de 50 kg, tratando de cargar en hombros a su retoñito de como 40 kg, casi mueren dos de ellas en el intento. Lo que me encantó de esto fueron las palabras de mi Oso: “¿Y si tú los llevas?”

Sin el más mínimo sentimiento de egoísmo, mi Oso decidió que les podía prestar a su hipopótamo (su papá) a algunos de sus compañeros que no habían logrado nuestras hazañas, Tuve como 3 diferentes jinetes, mientras veía la sonrisa de mi Oso llena de orgullo, porqué su papá llevó a algunos de sus amigos. La mirada de agradecimiento de las mamás salvadas de morir ahogadas, tampoco tiene precio.

Después de muchas horas juntos, de realizar actividades en equipo y de abrazarnos como nos encanta, nos recordamos uno del otro.  Al acostarnos en la noche y después de que se baño en tina caliente como por una hora, solo me dijo: ¡Eres el mejor papá! Si no se los han dicho, NO HAN VIVIDO.

Al día siguiente, me dolían músculos que no tenía idea que existieran y así con dolores y todo seguimos nuestra aventura. Más actividades, más juegos, ya con nuevos amigos y amigas que iniciaron como compañeros de campamento y con una felicidad que no se puede describir. (Ni me acordé de la WEB)

Pasó el fin de semana e inició una nueva y más grande complicidad, hoy mi Oso sabe que su papá lo adora y su papá sabe que es correspondido. Ambos sabemos que las que se quedaron también son nuestras cómplices y somos un equipo que prepara a sus miembros para que ellos puedan formar a sus equipos en el futuro.
Ya había ido con la Cachorra a uno de estos campamentos, fue muy parecido el resultado de complicidades con ella, que también sabe que su papá la adora y su papá, también es correspondido.

Si no le han dedicado un fin de semana a cada hijo y por separado: ¡Dedíquenselo! No saben lo que van a vivir.

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lunes, 10 de diciembre de 2012

El Poderosísismo

Es el único coche al que realmente amé. Un Dodge Dart 1970 color café con interiores blancos de plástico, cuatro puertas, llantas lisas, de velocidades con palanca al volante y 6 cilindros en línea, parecido al de la foto y heredado de mi Má ya con varios años de uso.
¿Ya notaron que nació antes que muchos de ustedes?

Un coche es lo mejor que te puede pasar a los 17 años, cuando crees que sin automotor, tu vida sentimental tiene cero posibilidades de desarrollarse. Ni modo de llevar a una cuasi princesa al cine en tranvía……

El Poderosísimo sufrió varias modificaciones para convertirlo en deportivo. Le cambié el volante (que era grandote porqué no tenía dirección hidráulica) por uno chiquito. A baja velocidad, era como tratar de abrir una puerta oxidada de submarino y se me pusieron unos brazotes. Le pinté la parilla con spray negro mate, era cromada. Como la lana era escasa y tenía llantas con cara blanca, pues que también se las pinto de negro, creo que usé pintura vinílica que le duró como 2 semanas.
Le puse su “stereo” y con unas bocinas que me volé de un tocadiscos de mis abuelos, hacía muy buen ruido.
Mi amigo Javier, que es mecánico lo “tocó” (así le decían a los que estaban arreglados para correr más), yo creo que nada más lo sobó, porqué nunca corrió más y si gastaba más gasolina.

De los desperfectos que tuvo están:
Limpiadores descompuestos, La solución fue que Bisteni, se iba de cabeza en el lugar del copiloto y por abajo movía las palancas de los limpiadores para ver algo hacia afuera, solo se le veían las patas por la ventana.
Se le rompió el chicote del acelerador: Solución, atórale un desarmador en el carburador, entonces si corría, porqué no se podía desacelerar, en los semáforos había que moverle al switch de arranque para medio apagar y luego encender el motor para que no rugiera tanto. Parecía que retábamos a todos los de junto a un arrancón.
Trabada de velocidades: Al principio, había que bajarse del coche para desatorar el palanquerío y ya quedaba. Se le trababan casi en cada cambio, así que aprendí a destrabarlas desde el lugar del piloto. Fácil.

El Poderosísimo recibió en sus interiores hasta 12 pasajeros, sirvió de recámara nocturna en muchas alquiladas (éramos DJs en fiestas), como comedor en múltiples ocasiones y además nos llevó a muchísimos lugares.

Muchas aventuras pasaron junto al Poderosísimo, días de campo, viajes hasta Acapulco, muchas niñas en sus asientos, pintas a Cuernavaca con gansito de por medio, idas al boliche, aventones a medio mundo y a media noche, desde entonces no podían faltar: visitas a “nuestras” taquerías favoritas.
Hoy que lo recuerdo, creo que es la única cosa, a la que realmente le tomé cariño el resto de mis amores han sido por personas y uno que otro canino.
¿Saben cómo le decía el envidioso de Rafael?
"El Pederosísismo."

¿Se acuerdan de su primer coche? Platíquenme.

 
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viernes, 7 de diciembre de 2012

¿Un Pozole para Navidad?

Ya viene Navidad y varios de mis parientes políticos se han unido a mi petición de NO CENAR PAVO, ROMERITOS, BACALAO o cualquier otro platillo clásico de la mesa navideña. Estos rebeldes, incitados por la Bibis, me pidieron hacer algo diferente.

Yo encantado, pero tengo que aclarar que si hay venganza de los “otros” que sí quieren pavo y esos otros platillos navideños, que caiga en mis aliados, que además son parientes directos de los posibles agraviados lo que hace menor la posible represalia.

Para casi todas las cenas de celebración del Grito de Independencia, preparo pozole. Para la más reciente preparé: Blanco de Pollo, Blanco de Cerdo y Rojo de Cerdo, para navidad pienso hacerlo Rojo de Cerdo (que acá entre nos es el que más me gusta).

Aquí les dejo el Link de la Receta en video, pa que vean que está fácil.
http://www.youtube.com/watch?v=gwxsk7dDbE4
 
Hay posibles consecuencias a la preparación y convidada de mi pozole:

Positivas:
1.    Se lo van a zampar con singular alegría y seguro repiten.
2.    Van a cenar muy diferente que casi todo el resto de la humanidad.
3.    Voy a tener más aliados en mis parientes políticos para la próxima reunión.
4.    Voy a cenar bien rico.
5.    Vamos a salvar un pavo, que nada me ha hecho. (Si Barack lo salva, ¿por qué yo no?)
6.    La Bibis me va a querer más.

Negativas:
1.    Va a sobrar un chorro de pavo (si alguien lleva uno). Con sus respectivos 8 días de recalentado.
2.    Voy a comer tortas de bacalao por unos 7 días (lo hace la mami de Mi Chiquita y seguro nos manda itacate).
3.    Voy a generarme nuevos “contrarios” entre los parientes que no querían pozole. (Pues que no coman)
4.    Las tías que se encargan del banquete me van a ver como “el méndigo entrometido que nos quiere ganar nuestro lugar”.
5.    A lo mejor no me vuelven a invitar.
6.    Me van a poner a cocinar para cualquier otra reunión. (A lo mejor me hago banquetero y compito con Lourdes y Cacho)

Todavía tengo dudas….. ¿Lo hago? O ¿No lo hago?

¿Qué opinan?

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jueves, 6 de diciembre de 2012

Queriendo, Cocinando y Agradeciendo

Me encanta cocinar, creo que mi sazón es bastante bueno por los comentarios que recibo de muchos convidados en casa.

Saben, al preparar alimentos para otras personas, uno va pensando en los gustos de cada quién, siempre hay a quién le gusta picante o sin grasa, que no comen ciertos alimentos y les encantan otros. En este asunto de cocina, me gusta preparar muchas opciones (me encanta estilo botaniza) y con esto espero darles gusto a todos.
Un plato preparado para cierta persona, es una forma de dar un abrazo especial, es decirle, “eres especial y esto es para ti” aderezado con mi cariño. Esto solo se le puede preparar a alguien cercano, querido y como ya dije: especial.

Otra cosa es cuando cocinan para ti….. ahí si me siento “el muy muy”, como me gusta casi toda la comida, el anfitrión(a) no sufre tanto para preparar el banquete.
¿Se acuerdan de ese platillo que preparaba su abuelita?….. era para ustedes, incluía amor, además de ingredientes que se fueron añadiendo poco a poco hasta lograr algo que les encantaba. Así me siento cuando alguien prepara algo para mi.

También quería comentarles que los mejores platillos, bebidas, botanas o simplemente un vaso de agua, son los compartidos. Una botella de vino, quesos y panes con el Profesor, una cecina con chilaquiles desayunando con Polo y Bere, una torta de pierna con Rafael, chocolates de mi cajita con una bola de amiguitos enanetes, tacos con Patricio, una carne asada con Carlitos, pasta con Pam y Kiko, el postre con mis Cachorros y un café en la cocina con Mi Chiquita, son sabores y sentidos que no se pueden comparar con cualquier platillo gourmet que me pudiera comer yo solo.
Una comida siempre une, siempre será mejor si hay más de un comensal, siempre tendrá mejor sabor si es compartida y siempre es bienvenida.

Les voy a presumir que tengo muchos amigos, que cuando tengo alguna reunión, busco tener un detalle especial para cada invitado, quiero que no les den ganas de irse nunca y que se la pasen como en casa. No se crean que todo esto es por ser muy “socialitos”….. NOOOOOO es por mero agradecimiento por haberme hecho sentir en casa cuando los he visitado.

Solo quería darles las gracias a todos los que nos han invitado a sus mesas, a sus hogares, con sus familias, que nos han incluido en sus vacaciones y que han preparado algún platillo para mí, son muchos y ojalá pudiera hacer una lista, pero ningún lector la leería completa porqué pasaría muchas horas leyendo nombres.
Mejor pongo su foto:
También quiero darles las gracias por permitirnos pertenecer, por aceptar nuestras invitaciones, por participar en nuestros momentos…..
¡¡¡GRACIAS!!!
 
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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Tú vete adelantando.

Por andar de buena gente acompañando a Mi Chiquita y a dos de sus amigas con sus respectivos retoños, me pasa lo que me pasa.

Mi instinto de supervivencia me indica otra cosa, pero cuando escuchas: “No seas cortado y vamos, van los niños, Norma y Nicté. Con ellas te la pasas muerto de risa” (esto es cierto, me río mucho con ellas)
Como soy muy sociable, pues que me les pego y nos dirigimos a gringa hamburguesería que tiene su área de juegos “para que los niños se entretengan y podamos platicar a gusto”.

Todo inicia en la “fila” para pedir de comer, solo hay como 24 personas enfrente de nosotros y es la “fila corta”. Las tres hablan entre ellas y ni me pelan, los retoños corren como ratones escapando de escobazos y por un momento pienso que va a ser la última vez que los vea antes de que se pierdan en la muchedumbre.
Ya que pedimos y nos entregaron dos charolas con mucha comida y bebida. Las tres méndigas amigas se lanzan a la mesa y ahí me dejan con todo y charolas. Ni modo que nada más agarre mi hamburguesa… pues como malabarista me llevo las charolas hacia la mesa que tenían apartada y “cerca de los juegos para no perder de vista a los niños”. Todavía al llegar con mis manos bastante ocupadas, recibo reclamación múltiple: “¡No trajiste popotes y servilletas!”

Como ya tengo hambre, empiezo a devorar los sagrados alimentos y ni me fijo que los comensales van acumulándose en forma desmedida. Creo que ya había como 500 personas ahí adentro.
Me acabo mi refresco y ya satisfecho, mis sentidos empiezan a captar lo que sucede (bueno, casi todo lo que sucede):

La temperatura ha subido unos 6 grados y ya llega a los 39°, los gritos de los infantes jugando, parecen de  torturados en la Edad Media pero con amplificador, No se puede caminar, hagan de cuenta el Metro Pino Suárez a las 7:00 de la mañana. No escucho lo que dicen mis femeninas acompañantes (y parece que ni les importa). Tengo la camisa manchada de mostaza que ni siquiera le puse a mi comida y ya me pisó un enanete que nunca había visto.

Después de unos 3 minutos de este ambiente, le pregunto a Mi Chiquita: ¿A qué hora nos vamos?
Me contesta: “Espérate tantito, falta el postre” Aquí pienso que yo no voy a hacer la fila otra vez, mejor me compro unos chicles en el semáforo.

Pasan otros 3 minutos y vuelvo a preguntar: ¿Ya nos vamos?
“Qué prisa tienes, acabamos de llegar y estamos muy a gusto”
Es que hace mucho calor, ya me estoy engentando y no oigo nada.
Me responde: “Los niños están felices” (ya van tres de ellos que regresan llorando hacia sus madres, porque les pisaron la mano, el grandote los empujó, no encuentran sus zapatos y lo espantó el payaso)

Pasan tres minutos más y enérgicamente pregunto: ¿YÁ?

Saben que me dijo la méndiga Norma con una sonrisota en su carita: “Gil, tu vete adelantando”

Las otras dos, solo afirmaban moviendo sus cabecitas de arriba hacia abajo.

No me pelaron, no me reí, sudé, me engenté, me manché de mostaza, mi pie quedó adolorido y las hamburguesas me quedan mejor a mí.
La verdad si me fui adelantando, pero la próxima vez, me guío por mi instinto de supervivencia y me preparo mi hamburguesa.

 
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martes, 4 de diciembre de 2012

Taco de Ojo a Domicilio

Ayer les platiqué de mis suplicios al no poder disfrutar de los Tips de Ella.

Hoy……dice Mi Chiquita que ya traiga yo a un amigo guapo.

Muchos de mis amigos van a quedar altamente agraviados, algunos se sienten retegalanes, otros creen que casi todas las mujeres mueren por ellos, algunos más piensan que todavía tienen “pegue”  a pesar de estar calvos y panzones, el caso es que la mayoría, no se considera tan feo. Tenemos tanto pegue, que hay que hincarnos y rogarle a la mesera para nos pele…… y eso que le vamos a dar propina.

Ingenuamente pregunto: ¿Por qué, quieres que traiga un amigo galán? ¡Peligroso error!

“¡TOOODAS mis amigas están bien guapas, tú si te echas taco de ojo y yo no, no es justo!”

¿Yo qué culpa tengo? Y mentalmente comparo a sus amigas con mis amigos….
Me dura poquito la comparación porqué de verdad, sus amigas si están bien guapas y yo veo retefeos a mis cuates… No veo como El Profesor pueda competir con par de rubias amigochas de Mi Chiquita, Rafael (que sigue sin prestarme los 100 pesos) no le llega ni a los talones a hermosa cuernavaqueña amiga también, Patricio “El Loco”, ni con aerobics logra piernas como las de otra pilatera amiga y así me podría seguir por horas sabiendo que ni juntos, nos acercamos a la belleza de una sola de ellas.
Tengo cuates que son la mejor pareja para ligar: Si de churro, te voltean a ver, seguro comparan y tú no eres el más feo….

¿Qué le digo a Mi Chiquita?
Fíjate bien: el Greñas está chaparrito y despeinado, pero es retesimpático, el Sope está orejón, pero es rebuén marido, la panza del Tuinky es por estar sentado trabajando todo el día, el Virus si se baña aunque parezca que no……y se me acaban los argumentos para defenderlos.
Con estas descripciones, Mi Chiquita pone cara de “ves… te urge un amigo guapo”.

Solo se me ocurre agregar: Es que yo no quiero a mis amigos por el físico.
Dios es Sabio y nos hizo hombres… ¿Se imaginan si fuéramos mujeres?
Ella contesta: “Qué menso eres, yo quiero a mis amigas por como son. La Chonis y Bere están guapísimas y además son divertidísimas (en todo estoy de acuerdo).
Todas tienen su carita muy cuidada, no como ustedes que a veces ni se rasuran. (A veces sí nos rasuramos) Mis amigas de cuerpazo, lo tienen porqué se cuidan y no como tus amigotes y sus maridos que todo se tragan y no se mueven ni para ir por botanas (que también son mis cuates y van muchas veces por más botana).  Además de que ellas sí se peinan, toooodas se visten padrísimo, no con puros jeans y zapatotes como ustedes ( Me acabo de reír por qué ya me imagino a mis cuates en tacones).”
Total, gorditos, pelones, chaparros, tragones, zapatones y con muy poca posibilidad de pegue, son mis amigos. Ellas: guapas, con cuerpazo, caras de modelo, muy cuidadosas de su físico y siempre impecables, también son mis amigas (Aunque la díscola de Mi Chiquita dice que nada más son de ella).

¿Alguien me consigue el teléfono de Brad? Pero que traiga a Angelina…..

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lunes, 3 de diciembre de 2012

Tips de Ella

¿Qué hacer y decir cuando escuchas de tu media naranja? “¡¡Ya viste qué ridícula!!”

Al voltear a ver, tus ojitos observan una bronceada figura femenina, voluptuosa, con minifalda, tacones altísimos, generoso escote, peinado de diva y rostro perfectamente maquillado…… abres la boca sin poder mencionar frase coherente, tus ojos quieren desorbitarse para ver más, todos tus sentidos se enfocan en esa visión y un pellizco aunado a una reclamación te vuelve a la realidad… “¿Qué le ves?”
¿Yooooo? Si tú me la enseñaste…… ¿Para qué me avisas?

“¡¡Te la enseñé por ridícula, no para que te la comieras con los ojos!! ¿Cómo se le ocurre traer esa minifalda a este lugar que vienen niños? ¿Qué no piensa? No te digo….¿Pero qué le ves? Ya voltea para otro lado……¡Todos son iguales!”

La susodicha minifalduda con sus otras dos amigas de casi igual buen ver, se sientan en una mesa cercana (peligro, peligro) y a mi me sientan donde no pueda observarlas directamente.

Siento una necesidad bárbara de voltear, todavía tengo control total de mi pescuezo, me concentro en la carta y las letras parecen jeroglíficos, Mi Chiquita tiene cara de molestia por mi falta de atención a lo que me está diciendo (algo de lo mal que se ven “esas”).

Me concentro todo lo que puedo para no voltear…… empiezo a sentir ligera tortícolis del esfuerzo realizado para mantener fija mi cabeza viendo hacia mi mesa.

A penas y puedo saborear el Chile en Nogada que pedí, me la paso con la mirada en mi plato durante toda la comida. Siento los ojitos de Mi Chiquita como de halcón esperando el error de su presa y rezo porqué la de la minifalda no vaya a ir al baño, que me queda de frente y pues no voy a poder evitar verla con el respectivo regaño garantizado.
No sé por qué (Mi Chiquita dice que porqué solo pensamos en “eso”) pero las minifaldas y los escotes “te hacen voltear a ver”. Nunca he querido ser irrespetuoso ante las bellas que te encuentras durante la vida, pero qué trabajo cuesta no voltear. Hasta las féminas voltean y ven……

El chiste es que las esposas, novias, parejas o como les quieran decir, te pasan excelentes tips para observar bellas visiones, que luego serán utilizadas para decirte que eres un “cochino”.

Bellas mujeres (todas, hasta hoy no he encontrado de otro tipo), si pasan un tip, no sean egoístas, déjenos ver sin limitaciones y regaños. (Nosotros varones nos comprometemos a observar esa belleza sin incomodar a la observada, no seamos patanes)

Y un recado a nuestras parejitas: A ustedes también les encanta el taco de ojo y acá entre nos, son menos recatadas en eso de la observación.

Ver no hace daño.

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