jueves, 9 de mayo de 2013

Hostería Santo Domingo

Se dice que es el restaurante más antiguo de América Latina, los datos indican que ofrece sus servicios desde 1860 iniciando como mesón. Hasta Monje fantasma tienen cuidándolos. Este fantasma fue ha sido visto por algunos comensales y trabajadores de la construcción. Yo no me lo he encontrado nunca.
Está en la Calle de Belisario Dominguez # 72 en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Es un edificio que antes fue convento, la pura visita al lugar vale la pena, pero como aquí no recomendamos arquitectura, déjenme les platico de algunos de sus platillos.


La referencia clásica: Los Chiles en Nogada.
Son tamaño conejo grande, muy bien rellenos y bañados en la nogada acompañada de granada deliciosa. Esta explosión de sabores creado en Puebla, dicen que para festejar la independencia de nuestro país, es increíble. El sabor del chile poblano combinado con el relleno, la nogada y la granada es algo que no pueden perderse. Se puede pedir medio chile, para probar más platos. Este platillo los hizo La Catedral del Chile en Nogada

Otro platillo clásico de la cocina mexicana y que ahí sirven de forma muy tradicional es el Puchero de Res. Caldo muy caliente con vegetales y el gran trozo de carne que se desbarata con el puro tenedor, es una caricia para el alma y para el cuerpo.

Te ofrecen también el Pollo Manchamantel¸ que semeja al clásico platillo oaxaqueño con la suavidad del sabor del pollo.

La sopa de frijol es otro de los platillos que hay que pedir.

Su Mole Poblano con pollo y arroz te va a hacer pensar que estás en Puebla, en la cocina de algún convento donde se preparó de forma tradicional, pero además con amor.

Haz huequito, los chongos zamoranos son hechos en casa, nada de latitas, lo mismo el arroz con leche. Pidan ambos y compartan, yo sé lo que les digo.



El lugar es un pequeño museo con murales, vitrales y adornos, ha sido visitado hasta por Neil Armstrong (qué pisó la Luna, pero allá no había tortillas recién hechas).
Tiene estacionamiento, pero al terminar vayan a dar la vuelta por ahí, hay museos, la famosísima Plaza Santo Domingo y mucho que ver y visitar.

Es un viaje al pasado, a probar platillos clásicos y preparados así, además van a poder presumir que ya fueron al Restaurante Más Antiguo de México.

Un Déjà vu delicioso.

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miércoles, 8 de mayo de 2013

Vino Obama

Que se deja venir el Presidente Barak Obama, se me hace que ya le urgían unos tacos al Pastor o una torta de milanesa….. de pasada me puso a pensar.

Siempre hemos sido muy críticos con lo que hacemos y con lo que hacen nuestros gobernantes, no los bajamos de transas, vagos y méndigos. A nuestros compatriotas los tratamos por el estilo, el que logra éxitos siempre es señalado como influyente, como suertudo o como tranza. No logramos ver que muchos logran cosas por esfuerzo, visión, trabajo y entrega. De plano no queremos verlo.

Pues que llega Mr. Obama y en su mensaje en el Museo de Antropología e Historia (por cierto, visítenlo, está increíble) nos dijo muchas cosas que nosotros no captamos.

Algunas cosas que dijo son:
“Un nuevo México emergiendo con una democracia más profunda y una economía en crecimiento, y que es tiempo de que ambos países sean vistos como socios igualitarios.”

“México no es un país pobre, hoy tiene una clase media muy pujante.”

“Evidentemente, depende del pueblo de México el determinar su seguridad.”

"En esta relación no existe un socio mayor o un socio menor. Somos dos socios iguales, dos naciones soberanas que deben trabajar juntas en base a intereses mutuos y mutuo respeto”

“Estados Unidos y México deben trabajar juntos para proyectar hacia afuera su intensa relación comercial e ir por el mercado de Asia, el que más crece en el mundo.”

"Soy optimista de que, después de años de intentarlo, finalmente vamos a lograrlo", dijo sobre la Reforma Migratoria en su país.

 
La verdad, me gustó lo que dijo. Pero me extraña que el Presidente del país con la economía más poderosa del mundo nos vea mejor de lo que nosotros nos vemos.
¿Nos estará choreando?

No tengo idea de sus intenciones, no sé nada de lo que se planea en ambos gobiernos y menos conozco los planes de otros grupos y personas que no quieren que México sea mejor.

Lo que sí sé, es que si nosotros no vemos que vivimos en un GRAN PAÍS y así lo tratamos, nada de lo que digan presidentes, líderes, funcionarios, empresarios y cualquier persona con más posibilidades de decisión, servirá.

Leí un artículo de la BBC (http://www.bbc.co.uk/news/world-latin-america-22373654 ) donde se habla de 5 Mitos sobre México.

Pone algunos datos, que no he verificado:
La mitad de la población tiene auto propio, una tercera parte tiene computadora, casi todos tienen televisión y celular.
Hay aproximadamente 45,000 escuelas privadas (una tercera parte del total).
Ha crecido la inscripción a universidades de un millón en 1980 a tres millones actualmente.
La taza de inmigración hacia Estados Unidos, es CERO, es decir no crece, los mismos que se van, regresan cada año. Esto es porque hay más oportunidades en México.
Chequen al artículo completo.

Los invito a ver México, como lo ve el Presidente Obama.

Debemos estar orgullosos de nuestra gente, de nuestros Pueblos y Ciudades, de nuestras empresas, de nuestras instituciones, pero principalmente de nuestros compatriotas. Estos logros que no vino a platicar Obama no son solo de los gobernantes o grandes empresarios, no son logros de sindicatos o partidos políticos; son básicamente logros de algún mexicano que hizo las cosas bien y con ganas, que no se esperó a ver que le daban, que no tuvo miedo para hacer y concretar.

¿Se imaginan si todos le hacemos igual?

Les vuelvo a poner las frases que me gustan:

Somos más los buenos.
Juntos estamos seguros.

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martes, 7 de mayo de 2013

El Sastre

Como mis medidas no son estándar, tengo que recurrir en casos de emergencia al Sastre.

Si tengo que comprar un traje y de puro churro me queda el saco del ancho de mi espalda, las mangas me llegan a las rodillas. Soy anchito pero de brazo corto. Algo parecido pasa con el pantalón de vestir: el que viene con el traje normalmente me queda como para hacerle una valenciana de 30 cm y no se ve muy elegante, además me falta trasero, entonces parece que traigo pañal anti escurrimiento.
Desde antes me pongo nervioso, es casi como ir al doctor.

Lo primero es la toma de medidas.
Ya paradito en un banquito en el que tienes que mantener el equilibrio como tigre amenazado por el látigo y con las garras listas para agarrarte de algo en caso de posible caída, empiezan las mediciones.

Primero en ancho de la espalda, sigue el cuello, luego el largo de los brazos desde los hombros y la segunda desde la axila, ahí empiezan las cosquillas y el movedero. Seguro Don Ruy (mi sastre) me va a regañar para que me esté silencio (así dice él).

Ya con esta información, sigue la medida del pecho, panza y el largo del saco. Esta es la parte fácil.

Los nervios crecen con las medidas del pantalón. Primero la cintura, luego el largo de la pierna desde la cintura hasta los pies y cuando te miden por dentro de la pierna…. Entonces si te dan ñañaras. Sientes que te palpan como si fuera Papanicolaou, los escalofríos corren por todo tu cuerpo y sudas como en sauna. Ya entrados en medidas, pues hay que ver la de la cadera y ahí termina la primera parte.

Don Ruy te cita para dentro de dos días para verificar que el traje vaya quedando perfecto.
Pasados estos dos días, regresas al banquito y te ponen unos trapos todos rayados, sin mangas, ni un botoncito o bolsa. Con un gis que parece Alka Seltzer te raya toda la espalda sobre el trapo (otra de cosquillas). Te pone las mangas y las atora con alfileres (ven como se parece al Doctor, cualquier cosa que pueda herirme es de miedo). Más rayadas con el gis, más cosquillas y nada de ver claro cómo va a quedar tu vestimenta.

Pasas a probarte el pantalón, que tampoco tiene botones o cierre. Lo tienes que detener con tus manos antes de mostrar la trusa a todos los presentes. Otra vez los nervios de la palpada de pierna y los gisazos en las nachas para que no parezca pañal.

La verdad, si no voy al sastre, mejor voy enmascarado.

 
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lunes, 6 de mayo de 2013

¿Y mis lentes?

Eso de llegar a la edad de necesitar lentes para leer y que se te olviden no es agradable.

Estoy en reunión con mis amig@s, excompañeros de primaria… sí, ya se: ya llovió, los dinosaurios nos esperaban afuera de clase, los coches eran carretas y todo lo que me dicen cuando hablo del pasado. Pero el asunto de la edad no es relevante. Muchos necesitamos lentes para leer, otros necesitan lentes para manejar, otros para ver. Yo nada más para leer.

La reunión es en elegante restaurante argentino en el sur de la ciudad, las mesas están excelentemente presentadas y el olor que llega de la parrilla es delicioso. Ya nos echamos un par de tequilas, una chela y una que otra copa de vino. Esta es la parte fácil. Pedimos la carta….

Cuando nos la traen, empiezo a manosearme como si de verdad me quisiera mucho, no encuentro mis lentes un ninguno de mis bolsillos. Muy seguro intento leer la carta, hagan de cuenta que veía puro jeroglífico y nada tengo de habilidades tipo Indiana Jones para entenderlos. Por más que estiro mis brazos, no logro enfocar ni los letreros grandecitos.

Lo peor de todo es que tengo la esperanza de que alguno de mis compañeros de mesa, saque algún par de anteojos para leer y luego me los preste. Lástima, a varios nos pasó lo mismo y no traíamos lentes.

Ocurre un milagro, Martha que siempre va preparada para cualquier emergencia, trae una lupa y en su llavero una linternita que alumbra lo suficiente para poder elegir nuestra viandas. Parecíamos mineros bajo tierra con la linterna, pero pudimos leer.
Esa la libré, comimos rico y lo que se nos antojó, además de que pudimos checar la cuenta.

La segunda vez que olvidé mis lentes estuvo peor. Otro lugar muy elegante, con iluminación media para hacer más agradable el ambiente, carta con muchos platillos y pura letrita. Lo que más me perjudicó, era que mis 2 invitados eran clientes y los méndigo no necesitan lentes. Ese día extrañé a Martha.

Cuando llega nuestro mesero, mis invitados están listos para pedir y a mí solo se me ocurre que unos tacos de mixiote no deben existir en el Menú de Un Muy Elegante Restaurante con Especialidad en Comida China. ¿Y ahora qué hago?

Ya ordenados los platillos de mis colegas, inicio la conversación con el mesero:
Yo: ¿Qué platillo me recomienda?
Mesero: “Señor: Si me permite, le puedo recomendar una entrada de langosta en salsa de tamarindo con toque de mostaza y de segundo tiempo unos camarones en camisa de almendra con salsa de jengibre y toque de vinagre de arroz.”

Mientras voy pensando: Suena rete bien, pero langosta y camarones significan una $$$$.... ¿Traeré la tarjeta de crédito o la dejé con los malditos lentes? Ni modo de palparme ahorita como en el restaurante argentino.

Yo: Se me antojan los camarones, pero quisiera cambiar la sugerencia de la langosta por algo que no sea marisco ¿Qué podrá ser?
Mesero: “Señor: La Langosta es de lo mejor que ofrecemos a nuestros comensales, pero si quiere otra cosa, le recomiendo nuestras láminas de res, que son de filete, en salsa de cacahuate y ligeramente picosas.

Otra vez pienso: Chin, ya me dio otra opción $$$$, si le pido más opciones, me voy a ver bien prángana y la quemada con los clientes está feíta. Cómo no se me ocurrió decir que iba al baño y salir corriendo a compárame uno lentes en alguna farmacia… ya ni modo.

Yo: Ándele pues, eso está perfecto.

La verdad cené delicioso, mis clientes quedaron muy contentos, hicimos negocio y casi salí a mano después de pagar la cuenta $$$$$ que ni pude revisar.

Desde aquel día (Diría Raphael, el Divo de Linares), traigo unos lentes en la cajuelita del coche, otros en mi buró, otros en mi escritorio, otros en la cajuelita de carrito de Mi Chiquita, otros en mi bolsa y unos extra en mi portafolio.

Ya me pasaron un súper tip en el caso de que se me vuelvan a olvidar: ¡Le saco una foto con el celular al menú y así lo puedo ampliar!

Ojalá no se me olvide el celular.

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viernes, 3 de mayo de 2013

¡Conocedor Chantajeado!

Esta es una de las especialidades del crimen organizado y de las mujeres.
Hoy vamos a platicar del chantaje femenino, del otro ya habla medio mundo.

Emiten unas frases que lo dejan a uno sin argumentos y con el alma apachurrada. Las dicen desde chiquitas hasta mayorcitas.
Por lo menos a mí me han chantajeado con singular alegría desde que me acuerdo.

Yo de apenas unos 4 añitos y con tres hermanos menores (¿yo que culpa que el tercero hayan sido cuates?) y mi abnegada madre diciéndome: “Tu, que eres el grande, no me ayudas…”
La verdad ni idea tenía de cómo darles la mamila a mis hermanos.

Más grandecito en la escuela alguna compañerita con antojo de mi dona me dijo: “¿Me das? Es que no traje dinero…..”   
Chin media dona perdida.

Las méndigas misses: “¿Por qué no estudias? Tu mamá se va a poner muy triste.”

Uno va creciendo, piensas que eres más dueño de tus actos y decisiones…pero llega alguna compañera de clase de diseño y te dice: “¿Gil, me ayudas con el plano? A ti te salen padrísimos y yo no puedo.”
A trabajar extra solo porque ella tiene bonita cara y está buenísima.

En el trabajo también se dan casos, este lo vi: “No puedo escribir en la compu o se rompen mis uñas. ¿Me ayudas con la cotización?” y mi compañero la redactó, la personalizó y la envió como si fuera nuestra compañera, ni pizca de la comisión le tocó.

Desde mi suegra: “¿Me invitas un Tequilita? Ya sabes que eres el Consen.”
Además de chantajearme, me miente diciéndome el Consen cuando el mundo sabe que la Consen es mi concuña.

Vienen nuevos chantajes de mujeres más cercanas. “Papi, si no voy al concierto de 1D me muero. ¿Me compras boletos?”
Ni modo de dejarla morir.

Mi Má, no ha cambiado su técnica, solo la especializó: “¡Estoy tan sola y enferma y no les importa, me van a llorar en el féretro!”
Esto después de una comida de 8 horas chacoteando con sus amigas las Muchochas.

Mi Chiquita dice que nunca, pero cuando dice: “Oye, tenemos tres Primeras Comuniones y necesito tres vestidos. ¿Verdad que te gusta verme bonita?” Ya valió, aquí no hay respuesta correcta y mejor le ahorro para los vestidos, no se le vaya a ocurrir que no tiene zapatos que combinen.

Además hacen preguntas con doble intención, hay que pensar muy bien las respuestas porqué vienen con chantaje escondido.

“¿Verdad que mi comida es deliciosa?” Más vale decir que sí, aunque sean chayotes crudos, de lo contrario podrás recibir una respuesta así: “Yo trabajando todo el día por ustedes y nadie me valora.”

“¿Cómo te cae esa?” Tu respuesta es obvia o te va a ir mal, además de recibir buena dosis de chantaje.

Ya es clásico el chiste:
Compadre estoy pensando que mi vieja es ZETA.
¿Por qué Compadre?
Solo me habla para chantajearme, amenazarme y pedirme dinero.

¿Será?

Déjate chantajear y….

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jueves, 2 de mayo de 2013

Los Panchos

Si no han ido a algún lugar donde los conozcan por su nombre, ustedes conozcan el nombre de los meseros y antes de llegar ya saben que van a salir muy contentos y satisfechos….. No han ido a Los Panchos.

Como mi Pá era de esos que se conocía en nombre del mesero y lo conocían a él por su nombre, empecé a visitar Los Panchos por ahí de 1965 (Ni hagan cuentas méndigos maloras que se siente muy jóvenes).
Cuando conocí este Restaurante, ya era tradicional y famoso. Localizado desde que me acuerdo en Tolstoi # 9 en Anzures, siempre me ha dado una sensación de bienvenida.

Les platico de los platillos que más me gustan ahí.
Las carnitas son una obligación. Ya sea en tacos, en quesadillas, en Petroleras o por orden. Me voy a acarrear una bola de mentadas, pero estas son de las mejores carnitas que conozco.

Sus tortillas son hechas a mano, lo que hacen de sus tacos una delicia de excelente tamaño, yo pido campechano de carnitas surtidas y chicharrón. Le pongo cilantro, cebolla y salsa roja. También hay de bistec, y cecina.

También me encantan las Petroleras. Se forman de un sope grande y suavecito con frijoles, queso y la salsa de su elección cubierto con Carnitas surtidas y chicharrón. Este ya es un plato completo. Las Petroleras pueden venir solo con frijol y queso, con pollo y mole, gratinadas y aunque no viene en el menú, la pueden pedir con huevo estrellado encima y es deliciosa.

Otro de mis favoritos son las Gorditas, hay de chicharrón (mi favorita), de queso y combinadas. Son grandes, su masa se deshace en la boca y su sabor es una combinación perfecta de masa y carne. Aquí inventamos la palabra “SABARUCHA” para poder describirla hace ya muchos años.

Pero no crean que solo ofrecen carnitas….. Nooooo, también hay muchas otras opciones. Desde Caldos, que yo recomiendo probar la Sopa Angélica de calabaza, su flor, granos de elote y queso Oaxaca. Tampoco pueden dejar de probar los picositos Caldo Tlalpeño, la Sopa Xóchitl y la de Tortilla.

Si van desveladitos, pidan el Mole de Olla con un par de Tacos.
Hay carnes, pollo y especialidades mexicanas muy sabrositas.
De sus postres deben probar el Pan de Elote y la Gelatina de Rompope.

Este lugar tiene mucha historia y es visitado por muchas celebridades que son expertas comedoras, entre ellas Don Manuel “Loco” Valdez a quién me encontrado varias veces y es un verdadero señorón.

Vayan, además tienen Valet Parking en su entrada. Si van a las carreras, tienen una barra en la entrada, donde te atienden a alta velocidad.

Los Panchos es uno de los Restaurantes a los que siempre quiero regresar.
 
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miércoles, 1 de mayo de 2013

Día del Trabajo

La mayoría va a decir: AAAAHHHH día de descanso. ¿No se les hace medio contradictorio que el Día del Trabajo casi nadie trabaje?

Seguro hay varios-muchos dormidotes, algunos ya despiertos pero echadotes en su cama, otros ya fueron por el primer café y muy pocos están laborando.

Para qué platicamos de la marchiza que va a haber en muchas ciudades, eso será tema de otro Blog. Hoy les voy a platicar de dos puntos de vista sobre este día. El del trabajador y el del empleador.

Primero el fácil, el del trabajador:
Día de descanso. Esto es un decir, seguro van a tener que organizar algo con la familia o los cuates, esto implica trabajo y cansancio. (La verdad de esos que se disfrutan)

Es un día que no se descuenta de la quincena, o sea no afecta la economía a menos que la salida con la familia o cuates sea más costosa que el salario diario. Además ¡ES QUINCENA!

No es padre que caiga en miércoles porque no se hace “puente”. Ojalá hubiera sido en viernes y que se junte con otro el lunes por el 5 de Mayo. Así es más padre y laaaargo.

Este día significa que las preocupaciones del trabajo, se quedan allá, que lo pendiente se va a esperar 24 horas extra y que lo urgente ya no es tanto.

Ya desde ayer a mediodía, la pachorra afecta, ya casi nadie hace nada por andar planeando lo que van a hacer hoy. El martes murió a las 3:00 PM.
Es un oasis a media semana.

¿Qué piensa el empleador?
Méndigo día, ya nos fregó la semana completa.

Las ventas ya no se cerraron.
La cobranza nos la pasan para la siguiente semana. Además fue quincena.
Este mes tiene muchos días de pachanga, 1 (del Trabajo), 5 (batalla de Puebla), 10 (de Mami), 15 (del Maestro que por culpa de muchos, otros muchos andan medio desprestigiados).

Este día, se acrecientan las preocupaciones del trabajo y no se puede hacer nada. Lo urgente y pendiente, no deja disfrutar el día de “descanso”.

Este día es como arena movediza en medio de la semana, sientes que te ahogas y por más que haces peor te va.

También vas a tener que organizar algo con la familia o los cuates, pero el humor no es como de los verdaderos fines de semana.

Ya te urge que acabe.

¡A verdad! Se ve diferente de cada lado, pero ya fuera de chacota, ¿No creen que tenemos demasiados días de descanso?
Como que al país le falta cooperación de todos…. Cómo que tenemos que echarle todo lo que tengamos.
Estos días le pegan duro a la economía del país, no se nota en la mayoría, pero a empresas grandotas, medianas y chiquitas si.

Nos han hecho creer, que el “patrón” es el principal enemigo. El “patrón” ha tratado de ser convencido que el “trabajador” es un vaquetón que hace lo menos posible. No creo que ninguna de estas ideas sea válida.

Desde aquí en el Día del Trabajo hago un reconocimiento a los emprendedores que generan trabajos, de cualquier tamaño. También hago un reconocimiento a los trabajadores que cuidan “su” empresa con trabajo fuerte y honesto.

A estos emprendedores les sugiero compartir más sus ganancias con sus trabajadores y a los trabajadores les sugiero hacer más por generar utilidades en “su” empresa. Eso sí, sin transas, chapuzas o ilegalidades.

A los explotadores como patrones, a los que se hacen weyes como empleados y a los tramposos, no les reconozco nada, aunque tengan mucha lana.

Ayer fue Día del Niño, hagámoslo por ellos y para ellos.
¡SOMOS MÁS LOS BUENOS!
 
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