domingo, 18 de agosto de 2013

Adiós Vacaciones

Esto es un mero decir si no eres estudiante, los que ya dejamos de asistir a las aulas del saber, no sentimos tan feo.

Este domingo me recuerda cuando yo si iba a esas aulas. Escuchaba los comentarios motivadores de mis papás, tratando de hacer menos traumático el regreso a clase. Acá su Conocedor, nunca se llevó de a “cuates” con las aulas.

Esos domingos de último día de vacaciones empezaban muy normalitos, pero conforme se hacía tarde, la angustia se acentuaba, la incertidumbre de empezar otra vez era horrible y lo peor, seguro me iba a tocar una maestr@ como del SNTE.

Escuche, desde:

Ya vas a ver a tus amigos otra vez.
-No dejé de verlos en vacaciones, ¿no podremos seguir viéndonos sin ir a la escuela?-

Vas a aprender nuevas cosas.
-Yo no quería aprender nada nuevo que no fuera por autodidacta y de mi interés. Diría Manolito el de Mafalda: ¿Para que me va a servir saber que el Everest es navegable?-

Ya no vas a estar aburrido en la casa.
-¿Quién dice que me aburrí? Aburrido en la escuela.-

No quieres ver a Fulanita (Méndiga Fulanita, me traía cacheteando las banquetas y ni caso me hacía)
-Noooo. Ya ni me gusta. Cuando la respuesta real hubiera sido: No más por verla regreso a esa cárcel temporal.-

Hoy los nuevos enanetes, SI TIENEN GANAS DE REGRESAR A LA ESCUELA.

Esto me asusta y a la vez me genera esperanza de un mejor ciudadano.
El susto es por qué a mí me aterraba ese regreso, yo hubiera vivido de vacaciones desde mi graduación de Sección Maternal.

No se crean que solo ese último domingo de vacaciones me estresaba, nooo, cada domingo del ciclo escolar era la misma sensación de malestar en mi cuerpecito, desde ahí le tengo un amor especial a todos los viernes.

Para los más nuevos en este mundo, les deseo que el regreso no sea tan traumático como los míos, que si aprendan que el Everest no es navegable, que no les toque uno del SNTE y que Fulanit@ ahora sí los pele.

Aunque mañana sea lunes….
¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

viernes, 16 de agosto de 2013

Café El Popular

Otro excelente lugar en el Centro Histórico de la ciudad de México. Localizado en la calle de 5 de Mayo # 52 y está ahí desde 1948.

Desde temprano en la mañana, te puedes deleitar con sus panes dulces y un café lechero. Sus bísquets son una delicia, suavecitos, calientitos y cada mordida es un pedacito de cielo.

Además del café, te ofrecen un atole de fresa con trocitos de la fruta que te hacen sentir  que la vida vale la pena. De los panes de dulce, me encantan las conchas y las donas de chocolate.

Si vas a desayunar, no dejes de probar las Enfrijoladas: rellenas de pollo, cubiertas con una espesita salsa de frijol, chorizo doradito, crema, queso y cebolla.  Vas a querer que cada bocado sea eterno.

Si les recomiendo una sincronizada, van a dudar de mí. Pero la del popular, además del excelente queso y jamón, está adobada y acompañada de un guacamole que es huerfanito. Sin mami.

Para la hora de la comida, donde el hambre ya arrecia, tienes muchas opciones, una de mis preferidas es el plato de cecinas, con chorizo y queso. Tiene un buen trozo de cecina enchilada y otro de cecina tradicional, además incluye su ración de quesillo y chorizo con guacamole y sus totopos. Cada taquito que te prepares es de presumirlo.

Para los comensales muy frecuentes, tienen su menú del día que incluye 3 tiempos más postre y bebida por unos 60 pesos aproximadamente.

En este lugar, también hay platillos de temporada, como los chiles en nogada, el bacalao, romeritos, pierna y hasta ponche.

Los antojitos incluyen enchiladas, tacos dorados y suaves tanto de pollo como de carne deshebrada de res, chilaquiles y tostadas. ¿Saben qué? También hay tamales y los oaxaqueños son excelentes.

Tengan paciencia, siempre hay gente y casi siempre hay que esperar mesa. Bien lo vale.

Que pediría si fuera mi primera visita en desayuno:
Primero, Un café lechero con un bísquet.
Segundo: Las enfrijoladas y yo que soy tragón también pediría una sincronizada adobada.
Tercero: Un atole de fresa con una dona de chocolate

Para la comida:
Primero: Un arroz con plátanos fritos
Segundo; La Costilla Azteca que incluye cebollitas y nopal asados, guacamole y ensalada.
Tercero: Pues un Café lechero y algún pan dulce de antojo momentáneo.

Hay estacionamiento a una cuadra y después a caminar un rato por esas maravillosas calles del Centro Histórico de la Ciudad de México.

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

jueves, 15 de agosto de 2013

Dengo Gdipa

Como me cae gorda esta mugre “enfermedad” que hace que no te den ganas de trabajar, pero no te sientes tan mal como para quedarte echado en tu cama o te entra la desesperación….

Cada vez que me da catarro, gripa, influenza o como le quieran decir al constante moqueo con su respectiva sonada de nariz (que se pone toda irritada y pareces borracho), constante estornudadera, constante dolor de ojitos y sus alrededores y constante mal humor; pienso: “Cómo eres menso y no valoras todos los ratos que si puedes respirar a todo lo que da la nariz”. Pero cuando me curo se me olvida.

Uno escucha que la medicina y la tecnología avanzan a velocidades que ni la luz, que los adelantos van a hacer que vivamos como 285 años en promedio, que las enfermedades ya casi no existen, pero… SI PERO, no hay una medicina para curar un mugre catarrito.

Como la medicina y todo doctor que se digne, no sabe cómo curar la gripa, recurrí al pueblo y sus remedos para ver si se me quita, aquí unas cuantas de las sugerencias recibidas.

1.- Tequila con Limón. Se me hace que este está bueno, pero eso de emborracharse para que se te olvide la gripa no me late, al día siguiente gripiento y crudo no debe ser la mejor combinación.

2.- Rongoma. Es parecida a la anterior, cambiamos el Tequila por Ron, le ponemos miel y limón y con 4 de esos te debes curar. Se me va a pegar la lengua con tanta miel, voy a terminar borracho con tanto ron y del limón a lo mejor me sirve la vitamina C si es que no vale gorro con tanto alcohol.

3.- Tómate un Té de Limón hirviendo y mete los pies en agua fría. Este remedio me suena a que se quieren deshacer de su seguro Conocedor. Ya me imagino con el hocico quemado y las patas heladas. No me late.

4.- Toma mucha agua, toma mucho jugo de cítricos, come mucho jitomate y guayabas. Sí me va a entrar un mundo de vitamina C y me la voy a pasar en el baño. Tampoco me late.

5.- Por la noche, báñate con agua hirviendo (ni en invierno me puedo bañar así), te embarras de Vick por todo el cuerpo (mi cuerpecito está retevelludo y se me hace que después de eso voy a quedar lampiño) y te acuestas con unos pants gruesos para sudar toda la infección. Eso sí, no vas a dormir nadita. Tampoco me convence, me voy a quemar no solo el hocico, sino todo yo, lo de la depilada me da miedo y presiento dolor mayor que el de cabeza con la gripa y eso de dormir con vestimenta, no es lo mío ya saben de mi pijama de trusa y rayita azul.

6.- Consíguete una bolsota de plástico, una parrilla eléctrica y un caso con agua. Lo llenas (el caso) con agua y le añades bicarbonato de sodio (la verdad no me duele la panza), hojas de limón, menta y yerbabuena. Haces una como casita con la bolsota sobre tu cabeza y pones la parrilla encendida con el caso y su contenido arriba de ella hasta que salga vapor. Te lo tienes que respirar todo y se te quita la gripa. ¿Y si me asfixio? A mí me enseñaron que las bolsas de plástico nunca van en la cabeza. Mejor ni le intento.
 
Después de otros tantos remedios recomendados, (cada quién tiene el infalible), mejor me sigo sonando mi nariz (que ya está más roja que la de Brozo), me baño con agua tibia, me tomo mi light helada,  me tapo la pelona para salir tempranito (no sean mal pensados, es que me rapé pero de eso luego les platico) y me aguanto hasta que se me quite. Un paracetamol si me voy a echar para eso de los malestares.
 
Mientras se me quita, acuérdense de valorar cada respirada que dan, si tienen gripa en este momento, sufran conmigo y lávense muy seguido sus manitas para no contagiar..

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

lunes, 12 de agosto de 2013

El Elevador y la Disfunción Eréctil

No tienen idea de lo que le puede pasar a uno cuando mi amigo Patricio (El Loco de la salsa en el Villamelón) anda conmigo.

Solo les voy a platicar dos anécdotas callejeras. Cosa rara, ninguna tiene que ver con algún puesto de tacos o tortería conocida por alguno de los dos.

Como uno la hace de milusos, pues que nos lanzamos a entregar unos equipos que también vendo y regresando a la oficina en el Micro, nos encontramos con un espectacular. (¿Alguien sabe por qué les dicen así a los anunciotes en la calle?)

En dicho letrerón hay un dibujo de dos monitos y el letrero amenaza de la siguiente manera:

El letrero es visto y leído por Patricio y su seguro Conocedor, casi al mismo tiempo. Cabe aclarar que somos los únicos tripulantes del Micro, que ambos somos hombres, ambos de más de 40 aunque parecemos de 22 cada uno, que los dos sabemos leer y leímos el mugre letrero.

Yo solo pensé: “Pobre Patricio, ya tiene más de 40 y yo soy el dos del letrero”

Volteé a verlo con la triste mirada del amigo que compadece el padecer sufrido por otro amigo. Mi pensamiento siguió en la tragedia de Patricio, “Que bueno que ya tiene sus retoñitos igual de tragones que él y además una es mi ahijada.” Pobre Belén (su sufrida esposa), va a tener que ir a terapia, antes de que a Patricio le urja la pastillita azul.”

Mientras mi mente divaga en tal discapacidad de mi amigote, Volteo a  verlo nuevamente y para mi sorpresa, él me está dedicando la misma mirada comprensiva del amigo preocupado ……… con pensamientos muy dudosos e inquietantes para  mí.
La siguiente llevamos a El Profesor para que haya más dudas.

Cautelosos, ninguno de los dos comentó la amenaza espectacular hasta unos 2 minutos después y nos reímos unas 2 horas seguidas comentando lo que habíamos pensado uno del otro.

Otra nos pasó entregando otro equipo, esto en elegante edificio corporativo, en el cual ingresamos por el elevador de servicio hasta el piso 18 (llevábamos una cajota y no nos dejaron subir por los elevadores para pura gente trabajadora en traje o faldita).
Todo bien: entrega, puesta en marcha y regreso.
Ahí empiezan los problemas:

Saliendo de la elegante oficina, vemos el elevador (Que también pudiera llamarse bajador o descensor) con sus puertas abiertas. Como buenos mexicanos, nos arrancamos como en estampida de caballos salvajes hacia el elevador, no sea que nos tardáramos unas 54 horas esperando el siguiente.

Ya adentro del elevador inicia una de las conversaciones más penosas que hemos compartido:
Yo: “Patricio, esta madre no tiene botones”
Patricio: Y ahora, ¿qué hacemos?
Yo: “¿Qué funcionará con voz?”
Patricio: “No sé.”
Yo: A ver, grítale.
Patricio: ¿Qué le digo?
Muy decidido, le grito: ¡Elevador, Pa bajo!

Aparentemente el elevador entendió e inició su descenso. Ambos tripulantes volteamos como viendo al OVNI hacia los numeritos que se van alumbrando indicando el piso en el que va el elevador. Cuando llegamos a PB, salimos corriendo y chocando entre ambos como en salida del Metro Pino Suarez, pero solo nosotros dos.

Hagan de  cuenta que éramos Chano y Chon, ni nos fijamos que en el piso 18 está una mesita con los botones marcando el pisos al que quieras ir, ahí mismo te indica a qué elevador deberás subirte y solito te lleva. NO LE TIENES QUE GRITAR.
Eso sí, seguro los de vigilancia que checan las camaritas, todavía se están riendo y espero que no haya sido grabado o vamos a convertirnos en video viral en You Tube .

Si algún día se encuentran con nosotros, yo les sugiero evitarnos para no correr peligro de hacer algún ridículo público.

Uno por uno somos menos mensos.
 
¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

viernes, 9 de agosto de 2013

Quesadilleando en Coyoacán

Casi todo chilango ha visitado Coyoacán, el paseo ya vale la caminada y seguro sufriremos hambre y sed. Ahí van a encontrar desde restaurantes gourmet, cantinas y hasta puestos callejeros. Hoy vamos a platicar del Mercado de Alimentos, localizado casi en la esquina de Caballo Calco e Higuera donde está la entrada.

Aquí encuentras puestos para casi cualquier paladar mexicano, desde barbacoa, carnitas y tostadas, esquites y elotes, pasando por pozole, gordas y quesadillas hasta los hot cakes con formas a tu elección.

Hoy platiquemos de quesadillas y del puesto que está del lado derecho (visto desde la calle) en la primera isla (ya probé muchas y ahí me gustó).

La metodología es la siguiente: Te pasan un papel con tu respectiva pluma y apuntas lo que quieres devorarte con tu nombre. La siguiente etapa consiste en que la persona que prepara las quesadillas, va a pegar tu papel en su vitrina con un cachito de masa y ahí haces fila. Si lograste sentarte (es casi imposible) esperas pacientemente mientras la baba se te cae de oler y ver las viandas recién hechas que van saliendo para tragones que llegaron antes de ti.

En la pequeña barra alrededor del puesto, encuentras salsa verde y roja, crema y quesito rayado. Con esto vas a dar el toque final a tu quesadilla.

Te la sirven muy caliente con su respectivo papel estraza y recién salidas del aceite. Aguas o te quemas, esperas tantito mientras la baba está a su máximo esplendor. En lo que se enfría para poder comerla sin sufrir alguna quemadura, le pones su salsa, crema, queso o la combinación que más te guste.

Cuando das la primer mordida, sientes una explosión de sabores en la boca que solo pueden generarse por quesadillas fritas en comal.

Las puedes pedir combinadas con queso o solitas. Además de las de queso, hay de Chicharrón prensado (mi preferida), de tinga, de papa, de pancita, de flor de calabaza, hongos, sesos y frijoles.

Son de buen tamaño por lo que yo me como cuatro. Para la sed, hay refrescos de muchas variedades y varios puestos con jugos de frutas y licuados más naturalitos que hacen excelente “maridaje” (qué mamón) con las quekas.

Si todavía te queda un huequito, pues lánzate a la esquina derecha (otra vez visto desde la calle) al puesto de los hot cakes. El Hotcqueiquero es un artista que te los prepara de muchas formas. Yo pedí uno de Shakira, pero no le quedó como yo creía. Lo empaparon de cajeta y estuvo buenísima, me comí a Shakira embarrada de cajeta. También les pueden poner mermeladas, leche endulzada, chocolate y miel.

Si no te laten de postre los hot cakes, afuera vas a encontrar muchísimo puestos con dulces mexicano como buñuelos, cocadas, dulces de leche, frutas en dulce y las clásicas galletitas de maíz asadas.

También hay muchas heladerías que solucionan tu otro antojo dulcero.

Vayan a Coyoacán, además del folclor callejero, hay mucho de cultura que ver.

No dejen de llevar a la familia y me platican qué se comieron.
 
¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

jueves, 8 de agosto de 2013

Aventura en Trajinera

Es como si ya supieras que le va a pasar al Titanic y de todas maneras te subes.

Eso de pertenecer a una familia política pachanguera en demasía y con ideas radicales con respecto a la diversión, es solo para valientes.

Que se organizan con una bola de cuates para ir a Xochimilco, que cada uno deberíamos llevar viandas y bebidas para todos y compartirlas, que ya por allá seleccionaríamos una trajinera a todo lujo con estereo y todo.
 
Nos lanzamos con en seis coches rellenos como latitas de sardinas, pero rellenos de carne humana.

Al llegar, nos hubiera caído muy bien llevar un perro pastor que nos amenazara con mordidas para no separarnos. Como no iba perro alguno, conforme se bajan de los automotores, cada uno se arrancó como burro sin mecate a ver lo que le interesaba. Cuando va tanta genta hay muchos intereses diferentes, desde pulseritas de piedras, hasta trompos de madera y luchadores de plástico. Yo me dirigí a un puesto de garnachas, nada más como investigación profesional, para luego antojarlos en el radio.

Como unos 45 minutos después y todavía sin haber contratado el transatlántico que nos iba a llevar por el mundo de canales de tan representativa zona del DF, nos reunimos nuevamente. Hagan de cuenta que parecíamos manifestación en Av Juárez, pero mucho menos rijosos y sin romper ventanas de los vecinos y más cargados de alimentos y bebidas.

Los líderes del grupo, léase los más conocedores del folklor Xochimilca, se fueron a negociar la alquilada de la trajinera. Cuando regresaron, ya teníamos a nuestra disposición 2 trajinerotas (Tere y Viva Patricia) en donde pasaríamos unas horas armoniosas comiendo, brindando y gozando la compañía de cuates y familia.
Yo, caballerosamente me esperé a que se subieran todos (la verdad era miedito, si se hundía la trajinera con ese sobrecupo, yo me salvaría).

Total, no se hundió ninguna de las dos y los pobres lancheros con sus palotes, empezaron a sudar la gota gorda para sacarnos de embarcadero. Hagan de cuenta el paradero de microbuses en Chapultepec, pero muy encharcado.

Inicia nuestro acuático paseo, antes de salir de atolladero, ya nos estábamos echando unas chelas, chescos y chetos. No sea que no tuviéramos tiempo suficiente de bebidas y botaniza.

Alguien pone música y todos protestan, se oye desde: "mejor pon cumbias" hasta "yo quiero oír a Javier Solís". Como el DJ era de los más jóvenes, le valieron gorro las solicitudes y puso la música que se le pegó su gana. Puro ponchis ponchis.

Vimos la Isla de las Muñecas, visita obligatoria y medio tétrica (ya hay una copia para los que no quieren ir tan lejos).
 
Nos tocó también la clásica quinceañera, que iba como sirena de piedra hasta delante de su yate (no era trajinera) y el resto de la familia chupando y tragando sin hacerle el menor caso. Vimos las trajineras con mariachis, con tríos, con Jarochos. No podían faltar las canoas con dulces típicos, elotes y esquites, quesadillas, carnitas y un mundo de opciones para atarantar la tripa.

Nuestro grupo, llevaba una cantidad de comida y bebida, que hubiéramos podido invitar unas 8 trajineras llenas y nos iba a sobrar. Con todo y eso, muchos de nuestros turistas le entraron a los esquites y elotes, a los dulces y una que otra quesadilla.

Durante el paseo, vimos diferentes pasajeros en las trajineras, había la clásica movida del señor mayorcito y la jovencita muy acaramelados y el trío cantando junto. Los güeros de algún país nórdico con cara de sorpresa de todo lo que van conociendo. Un grupo de orientales sacando chorromil fotos (seguro estoy fotografiado con el respectivo marquito artesanal, en el buró de aquella belleza de ojos rasgados que al verme, no pudo evitar fotografiarme), una bola de familias y cuates como nosotros y muchos grupos de jóvenes cheleando.

No faltó el incidente de tránsito. Chocamos con otra trajinera y hubo intercambio de saludos y una que otra chela. Algunos que no vieron este amistoso intercambio, ya querían bronca contra los otros, pero no pasó a mayores.

El paseo estaba programado para durar unas 5 horas, pero la mera verdad si te empieza a dar claustrofobia con tanto compañero de viaje y algunos de los mayorcitos solicitaron pronto regreso a tierra.

Al llegar y conforme se iban bajando, todos (textual: TODOS) le corrieron a buscar el baño. Ya con el alma y cuerpo relajados, nos despedimos y tomamos rumbo a nuestros respectivos hogares.

Si pueden vayan a Xochimilco, trépense a las trajineras, échense unos esquites y compren alguna artesanía. Se la van a pasar de peluche.

Si le faltan acompañantes, les presto a mis parientes políticos, que seguro se pegan a su plan.

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

viernes, 2 de agosto de 2013

La Casa del Pavo

Localizada en Motolinía # 40 en el Centro de la Cd de México.
Es un pequeño lugar tipo lonchería al que tienes que llegar caminando y normalmente tendrás que esperar unos minutos por algún lugar para sentarte, muy posiblemente tengas que compartir mesa con algún otro comensal desconocido pero con el mismo antojo. Hay muchos que al ir solos, toman su lugar en la barra, de esas de lonchería de antaño.
Dicen que se fundó en 1910, lo que lo hace uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad.

Tiene varias opciones en su menú desde su pierna adobada, platillos de pollo, consomé, postres, aguas frescas y su especialidad: PAVO.
La especialidad de la especialidad, es la tortita de pavo con guacamole, este es su platillo más socorrido y muchas veces acompañado por consomé.

La tortita está preparada en una telerita y el sabor que le dan al del pavo es de los mejores a mi gusto. Cabe aclarar que no soy muy fan del pavo, pero esta torta si vale la pena. La carne es jugosa, suave y con ligero sabor a rostizado. El guacamole la complementa perfectamente.

Mientras estás sentado, es de llamar la atención la cantidad de tortas de pavo que entregan para llevar, que sirven para comérselas parado o caminando, además de las que se están sirviendo adentro.

Con el pavo, también preparan enchiladas, tacos y otras delicias. Prueben La Quesadilla Churchill de pavo, queso y adobo.

Puedes pedir tu pavo entero rostizado o adobado, en temporada invernal, te preparan jamones, lechones, piernas y lomos de cerdo. Si pueden, pidan un lechón. (Solo le di una probadita y me quedé prendado). En esta temporada, también preparan tortas de bacalao.

Este es otro rincón en la Ciudad de México, que es obligatorio visitar.

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!