viernes, 28 de diciembre de 2012

Velocidad y Embarazo

La primera noticia que recibo hoy, es que Mi Chiquita está embarazada…… casi me desmayo de la impresión.
¿Se imaginan empezar otra vez con ese trajín de pañales, llanto, sillitas y visitas de como 86 amigas y parientes para eso de la felicitación?
Estos días de vacación, tenemos invitados leoneses en casa, al momento de la noticia, estos pusieron cara de “ya cómprense una tele”.

Además ayer nos dedicamos a la velocidad, nos fuimos cual pilotos de F1 a manejar Karts allá por el norte de la ciudad. Juan y Danny, sin saber del embarazo, nos invitaron a manejar su Kart y ni tardos ni perezosos, pues fuimos.
Juan que es el único que sabe manejar su bólido, fue el primero en dar algunas vueltas a la pista, se veía retefácil. El mencionado bólido es de velocidades, yo solo sabía que existían Karts automáticos y nunca había manejado uno así.

Pablo, hijo de Rafael (que sigue sin prestarme los 100 pesos) fue el segundo piloto del veloz aparato. Se le apagó 2 veces mientras nos reíamos de él en los Pits. Después de varios intentos, logró completar algunas vueltas a muy buena velocidad.

El siguiente piloto fue Rafael, como maneja como viejito, no tuvo problemas y dio varias vueltas sin estar, ni de cerca, del record de pista.

Ahí decidimos que todos queríamos manejar y nos lanzamos a la renta de varios Karts. Muchas de la mujercitas que nos acompañaban tomaron sus cascos y volantes para empezar la carrerita. Mi Oso de Peluche, manejó con un casco que le quedaba como nave espacial y le giraba alrededor de la cabeza. Dice que manejó por "filing", Que cuando sentía pastito pues giraba el volante y completó muchas vueltas a la pista.

Acá su Conocedor, que tiene tamaño “large” se metió en uno de los carritos y quedó como sardina en lata. Con el casco puesto parecía que los cachetes se iban a salir por la presión y las patas me quedaron como en posición de loto.
Así arrancamos, yo seguro de mis habilidades, dejé que las niñas tomaran ligera ventaja, para que posteriormente fueran rebasadas y humilladas por el pilotazo que vive dentro de mí.

Lo que no contaba, es que son como taxistas como prisa. Todos hemos recibido cerrones de alguna conductora que no va a llegar a tiempo a dejar a sus retoños en la escuela….. hagan de cuenta. Cris, que iba delante de mí, sufrió ante mi pericia y fue rebasada, esto duró como un segundo, pues en la siguiente curva me da semejante cerrón, que mi corazón sigue acelerado al momento (y todavía ni sabía de mi Chiquita) y de ahí en adelante solo se burlaba de mí.

De lo mejor fue, al momento que La Cachorra toma el volante y su madre le indica: “Te vas despacito”…. Como mi Cachorrita es muy obediente, pues que se lanza a la pista a 3 kilómetros por hora, a la segunda vuelta su voluble madre (yo creo que es por las hormonas y ni sabía) ya le pegaba unos alaridos de “MÁS RÁPIDO, ACELÉRALE”.

¿Han correteado a dos rubias? Las hermanas Gaby y Danny son de peligro, una al lado de la otra y a muy alta velocidad, me mantuvieron a raya si poder siquiera acercarme a sus bólidos, las dos se cierran como en periférico y de que no pasas, no pasas.

Total terminó el tiempo de renta y salimos (eso es un decir). Salieron todos, pero su veloz Conocedor, quedó atrapado en la silla del Kart, mi respingado trasero, se atoró y no había forma de salir. Pensé que iba a necesitar una karttectomía para que me quitaran el carrito. Como 5 minutos después y con ayuda de todos, salí emitiendo un clarísimo “pop” al expulsarme del asiento.

Luego ya vino lo difícil: Maneja el kart de Juan.
Muy seguro de mi mismo, que me equipo con gorra, casco, guantes y auto. Ni Alan Prost estuvo tan listo como yo. Solo me preocupaba la salida de la silla al terminar mi prueba.
Estuvo padrísimo, no tenía ni idea en qué velocidad iba, al acelerar, sientes que rebasas a tus cachetes, este de verdad corre. Muy consciente solo di unas cuantas  vueltas, antes de quedar endeudado por “volar” el motor del Kart. Ya para salirme de la silla, había unos 4 mecánicos dispuestos a jugarse el físico ayudándome a salir y salí sin problemas.

Muy contentos y agradecidos con Danny y Juan, regresamos a su casa para gorrear pizzas. Son superanfitriones.
Regresando a lo del embarazo. Después de una media hora de sudores, temblores, taquicardias y váguidos, me salen con que: ¡¡FELIZ DÍA DE LOS INOCENTES!!
 
Se pasa, pero ahora que se cuide…… Todavía ni amanece y ya me están choreando, igual y la embarazo en venganza.

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