lunes, 31 de diciembre de 2012

Reflexiones y Pachanga

Este condenado del 2012 se acabó muy rápido, ya es 31 de diciembre y como que ni siquiera maduré tantito.

La verdad, me la pasé de peluche, desde la tertulia (la palabrita es por culpa de El Profesor que me indicó que la debía usar) de fin de año del 2011 que terminó en enero, hasta el día de ayer.

Si…. Ya sé que hubo ratos malones, días que no queremos que se repitan y hasta noches con pesadillas, pero si hago cuentas fue un buen año para su Conocedor y familia:

Mi Chiquita, La Cachorra y el Oso de Peluche, seguimos juntos y queriéndonos.
Mi suegrita hasta me dijo “muñequito” y sin tequilas en el cuerpo.
La enfermedad más grave fue algún “chorrillo” y por tragón.
Los amigos no me “cortaron”, las amigas tampoco y se pusieron más guapas.
¡¡Hice más amigos!! Esto me encanta.
Algunos “chiquillos” ya no están tan “chiquillos” y disfruté muchas pláticas con ellos.
Llegaron otros más chiquillos a unirse al equipo mundial, ¡bienvenidos!
Algunos se fueron para indicarnos el camino como guías comanches. Los vamos a extrañar.
Los mayas se equivocaron o nos pusieron una megachoreada y aquí seguimos.
Del asunto de los arrepentimientos, solo hay un par. No di todos los abrazos y besos que debía y no recibí otros tantos.

Ya mero llega el 2013 y he escuchado varias dudas al respecto:
¿Cómo vendrá? ¿Irá a estar mejor? ¿Será mejor que el 2012?

Yo opino: ¿Qué no todo eso depende en buena cantidad de nosotros?

Este fin de año, no voy a hacer lista de propósitos. ¿Para qué? Si acabo tachando el 95% de la lista… No, este año voy a convivir más, a disfrutar más, a platicar más, voy a cocinar más, a trabajar mejor, a pachanguear más y voy a estar de buenas más días. A todas estas si le puedo poner palomita. ¿Quién se junta?

También les comparto otro pensamiento (qué filosófico se puso este Conocedor): No esperen nada del 2013; a ver que apoquinan ustedes para que nos quede más adornadito y lustroso, que lo hagamos con cariño como cuando le hacen una torta de milanesa a su media naranja, que este año esté orgulloso de lo que le aportamos todos y que ahora dure más…. Se pasa cómo bólido en pista.

Hoy en la noche, a la hora del brindis, háganlo primero por cada uno de ustedes, ya luego por a los demás.
Mi Pá decía que si uno no está bien, no puede dar bienestar a nadie.
¡Salud por mí y por todos mis compañeros!  Y que este 2013, sean mejorcitos que el año pasado, el pobre 2012 no tuvo culpa de nada.

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!