viernes, 17 de mayo de 2013

Cuasi Mudanza

Estoy aterrado, amanecí en posición fetal, mi corazón late con fuerte taquicardia, estoy hiperventilando y creo que hasta calambres me dieron.

Qué me advierte Mi Chiquita, que este fin de semana no haga planes (mis planes eran echarme a ver la tele con mi light y alguna botanita). Que vamos a sacar todo lo que no usamos para regalarlo y que alguien lo use, que ya no puede vivir con el tiradero que hay por toda la casa, closets y cajones.
Esta es una amenaza muy real, muy peligrosa y muy méndiga.
Ya la recibí una que otra vez y me la cumplieron en cada ocasión.

El lunes les platico como me fue, pero ahorita les voy a decir cómo me imagino lo que me va a pasar.

Sábado a las 7:00 AM, recibo un empujón en mi cuerpecito dormido, para que ya me pare porqué vamos a empezar. 7:05 recibo el segundo y así hasta las 7:20 que ya es patada y con grito.

Antes de empezar lo que sea que tengamos que empezar, necesito mi café mañanero para medio arrancar el cerebro y cuerpo. Esto me va a ganar unos minutitos en lo que mi Chiquita empieza a organizar el desalojo de cajones y closets.

Seguro vamos a empezar por el mío, que es el más chiquito de la casa, pero tiene una cantidad de mugres que no he utilizado desde hace muchos meses y algunas hace años.
Como lo que está más a la vista es la ropa, por ahí empezamos:
A sacar las camisas que no usas, pero empiezan los sentimientos encontrados:

Mi camiseta de Mickey Mouse que me regaló la tía Sol no, es muy bonito recuerdo (la verdad no la había visto desde 1998 y me queda como calzón con resorte vencido.)

Mira, mis jeans de cuando era flaco… seguro si sigo mi dieta un día me quedan y me ahorro una lana. (Todavía son de los acampanados de los 70s, heredados de un primo mayorcito).

¡Orale! En estos zapatos ya hasta hay telarañas….. Son los de mi graduación de prepa (trompudotes y con tacón acampanado)

También está la chamarra de cuando fui al Nevado de Toluca y me dieron  un besito. (Esta me la quité en el Nevado y no me la he vuelto a poner, es más ni era mía, me la prestó alguien)

Me van a cachar mis revistas para adultos, que tampoco he visto en años (aaaayyyy ajaaaá). Y esas sí, ni modo de donarlas a alguna casa hogar para niñas.

Voy a encontrar cosas pedidas hace mucho: cortaúñas, peines, agujetas de refacción, botellas vacías de perfumes, cajetillas de cigarros a medio terminar, medicinas caducadas y yo me acuerdo que perdí un juego de desarmadores de esos de relojero que nunca usas pero que compras por baratos. Seguro hay de los Kits con jarrita y termómetro, de los que te cobran como si fueran joyas de Tiffany pero son del Hospital Ángeles.

Si dejo lo que realmente uso, mi closet va a quedar muy despoblado y corre peligro de ser invadido por cosas (que tampoco usa pero quiere guardar) de Mi Chiquita. No es por flojo que no lo vacío, es por previsor: No se me vaya a ofrecer esto o aquello (ni sé que es).

El fin de semana no pinta como para descanso, pero seguro voy a pasar un buen rato en posición de Flor de Loto encontrándome cosas de mi pasado con sus recuerdos y desmemorias. Espero poder levantarme después de unas horas con las patas enredadas una con la otra.

Ya les platicaré el lunes si sobreviví y mi closet quedo como Tacita de Té o me regañaron todo el día por no hacer nada.

La Pesadilla CONTINUARÁ en este mismo Blog y a la misma hora pero del lunes.

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