miércoles, 2 de enero de 2013

Regadera y Pasión

Casi todos los que conviven y comparten regadera, han querido desarrollar alguna fantasía acuática, ya sea en tina, en regadera o en jacuzzi.

Para envidia de muchos que ya están sentados en sus lugares de trabajo, yo sigo de desempleado temporal y regreso a laborar hasta el próximo lunes.
Como tengo tiempo libre, mis baños no son como de mojado a punto de regresar a la Patria (a manguerazos y en 10 segundos) y están durando unos 15 minutos en promedio (por mí me los echaba de 2 horas pero me remuerde la conciencia con eso de la ecología).
Como mi Chiquita también está de vaga, pues que la invito a unírseme en el húmedo ambiente de mi regadera…… ¡Grave error!

La mayoría de las parejas no coinciden en la temperatura “rica” del agua para bañarse. A mí me gusta tibia…. Mi Chiquita la disfruta a temperaturas que no sobrevivirían ni los habitantes del Sol.
Dados mis encantos, Mi Chiquita aceptó la invitación y al recibir las primeras gotas en su cuerpo, empezó a emitir unos sonidos como de pájaro tropical muriendo en las fauces de un oso polar muy cerca del Polo Norte. Eso no fue lo malo, lo pésimo fue que le abre más a la llave del agua caliente y el que empezó a gritar como torturado fui yo.

Me sentí como malvavisco en fogata, que me pego a la pared para tratar de evitar ámpulas y quemaduras de 3er grado y trataba de escapar del hirviente flujo acuático que me rodeaba…mientras tanto ella tiembla de frío bajo las gotitas hirvientes.
Después de una lucha cuerpo a cuerpo tratando de dominar el control de la temperatura del agua, varios empujones, uno que otro sopapo en mi cabeza y amenazas de muerte, mejor me salí y niguas de fantasía acuática. Me tuve que poner hasta árnica pal dolor.

Si alguna pareja coincide en la temperatura ideal del líquido vital, les auguro erótica diversión bajo el agua, si no, mejor báñense solitos.

Esta batalla por la temperatura se extiende al lecho conyugal, ya saben de mi piyama de trusa y rayitas azules en el resorte y con una sabanita tengo para dormir muy a gusto. Ella usa la mitad de su guardarropa y casi todas las cobijas del hogar, además de cerrar cualquier posibilidad de airecito circulante en nuestros aposentos. Yo siento que me asfixio.

Ya decidí, me baño solo y a temperatura ideal (helada según Mi Chiquita) y la dejo que se bañe en agua como para pelar pollos sin arriesgar el pellejo, textualmente.

Del sauna, mejor ni hablamos…..

¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

 

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